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Plaza Garibaldi, el barrio para celebrar el Día del Mariachi

Fue un mercado de baratijas y artículos robados, luego se establecieron las pulquerías y así se quedó en lo más profundo del corazón nacional
Estephanie Gutiérrez | 20 de Enero de 2017 | 23:48

Para recordar el Día Internacional del Mariachi, que fue reconocido por la UNESCO y se celebra cada año el 21 de enero, en De10.mx nos dimos a la tarea de investigar algunos datos sobre la Plaza Garibaldi, uno de los sitios más representativos de este género de música en la capital de la Ciudad de México.

La Plaza Garibaldi está ubicada donde en los tiempos preshispánicos era el barrio de Cuepopan, uno de los cuatro que conformaban la ciudad de Tenochtitlan. Era habitado por alfareros y cultivadores de maguey, una localidad 100% indígena que se mantuvo así hasta la Conquista.

Durante los tiempos del vierreinato, la plaza fue conocida como la Plazuela del Jardín y su trazo no estaba definido, se le veía rodeada de jacales habitados por indígenas que se consideraban como vagabundos o ladrones, ya que al estar al norte de la ciudad quedaba fuera de la trazada de España.

Para el siglo XIX, se colocaron ahí locales comerciales donde se podrían encontrar cualquier tipo de artículos, por lo tanto se le llamaba Plaza del Baratillo. Las pulquerías eran un negocio perfecto que se habían establecido y se permitía vender la bebida, pero no que los clientes pasaran al interior del lugar. Así que no había otro remedio más que beber en la calle, la plaza iba adquiriendo el olor a fiesta y alcohol.

Con la fama de mercado de baratijas y cosas robadas, la plaza era conocida por ser un lugar de asaltos, fraudes y ladrones, por lo que para 1844 se autorizó la desaparición del lugar, pero muchos comerciantes siguieron vendiendo, los establecimientos de comida, las pulquerías, los zapatos y ropa eran bien pagados, pues los clientes no dejaban de asistir.

A inicios del siglo XX, según menciona México Desconocido, se establecieron diversas ferias con trenes de caballos movidos a vapor, juegos de argollas y más, también se inauguró el Salón de Variedades con todo y un cine. Las pulquerías ya tenían nombre, La Diosa Hebe y la Fonda Aida. Al sur de la plaza se ubicó la iglesia Evangélica Mexicana en 1907. La Plazuela del Jardín era ya un sitio muy agradable.

En 1905 la plaza ya tenía un quiosco en el centro, y tras algunas obras de mantenimiento se oficializó la reinauguración de la misma el 12 de mayo de 1909, pero ahora llevaría por nombre Plaza Garibaldi, en honor del libertador de Italia Guiseppe Garibaldi. Aunque existe otra versión, según Plaza Garibaldi, se cree que el nombre fue otorgado hasta 1921 en honor al general José Garibaldi, un militar italiano que apoyó a los maderistas en la Revolución de nuestro país.

¿Y cómo llegó el mariachi?

En 1920, Cirilo Marmolejo era un intérprete del guitarrón, promotor del mariachi jalisciense. Fue él quien agregó la trompeta a la dotación musical del conjunto, por lo que se le considera el padre del mariachi contemporáneo. Él fue quien pidió permiso para establecerse en la Plaza Garibaldi ya con su mariachi Coculense, y fue el presidente Pascual Ortíz Rubio quien lo autorizó para poner ahí su negocio de música. Tocaba junto a sus músicos en El Tenampa, donde hicieron la dinámica tan conocida de la plaza, mientras un grupo toca en el restaurante, otro deleita a la clientela fuera de él, así lo menciona Guía del Centro Histórico.

Desde esos ayeres, Garibaldi con su Tenampa son consentidos del mexicano y un Barrio Mágico, como lo nombró la Secretaría de Turismo en 2011.

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