Vivir bien

El Museo del Pene, un lugar donde el tamaño ¡NO importa!

Dentro de su colección cuenta con miembros que van de los 2 milímetros hasta uno de 1.7 metros
Maricela Flores | 4 de Diciembre de 2016 | 06:00

Cuando se habla de museos, generalmente tu mente recurre a espacios aburridos, a las visitas que hacías cuando ibas a la primaria, a maquetas y cuadros a los que no les entendías nada. Pero afortunadamente, cada vez más, la gente se interesa por asistir a este tipo de recintos.

En todo el mundo podemos encontrar lugares en los que se exponen objetos sumamente curiosos, extraños y extravagantes, pero se te habría ocurrido la existencia de una “faloteca”, o sea, un museo donde lo único que vas a ver ¿son penes? Pues en Islandia lo hicieron.

Pensarás que este país es una pequeña isla en medio de la nada, sin más que ofrecer que a la cantante Björk, pero no. Aquí, para ser precisos, en Reikiavik, se encuentra ubicado, nada más y nada menos, que el Museo del Pene.

Todo surgió cuando el fundador, el historiador y académico, Sigurdur Hjartarson, adquirió en 1974 la muestra de un pene de toro. Pero fue hasta 1997 que se abrieron las puertas de este inmueble, con un total de 63 piezas. Actualmente es Hjörtur Gísli Sigurðsson, hijo del fundador, quien dirige el museo que a diario recibe a cientos de visitantes que se deleitan con su colección.

Cuenta con más de 280 penes de casi todos los mamíferos marinos y terrestres, incluyendo ballenas, osos polares, focas y hasta de seres del folklor local, como elfos y trolls. Además hay más de 300 piezas artísticas, como pinturas y esculturas, todas ellas inspiradas en esta parte específica del cuerpo masculino.

Los fanáticos de los miembros grandes quedarán asombrados al saber que entre las “muestras genitales” destaca el pene de un cachalote, que mide 1.7 metros y pesa 74 kilos, lo que lo convierte en el más grande del museo. También tienen el pene de un hámster, el cual solamente mide 2 milímetros.

En 2011 la colección se enriqueció con ¡un pene humano! Así es. Fue donado por Pall Arason, un hombre islandés fallecido a los 96 años. Aunque se dice que el donante estaba un poco decepcionado, pues aseguraba que en los últimos años, su miembro se había “encogido” un poco.

Las formas, colores y dimensiones te provocarán impresión o morbo, pero lo que sí es seguro, es que los visitantes salen con una sonrisa en los labios.

En De10.mx preparamos una galería con algunas de los órganos que hay en el museo… ¡Disfrútala!

Con información de Diario del ViajeroHomosensual y Konbini.

Imágenes tomadas del sitio del Museo del Pene.

Comentarios

 

LO MEJOR DE DIEZ.mx

 

Tienes que ver esto