Vivir bien

Mutilación femenina, una práctica a erradicar definitivamente

Un reporte de Amnistía Internacional dio a conocer que son 29 los países donde se realiza esta práctica, sobre todo en África…
Estephanie Gutiérrez | 9 de Febrero de 2015 | 07:30

La mutilación de los órganos sexuales femeninos es una de las aberraciones más grandes de la humanidad. Un proceso salvaje que no debería existir, pero que como muchas situaciones en los países del tercer mundo, sobre todo, subsiste y se mantiene como una práctica milenaria, con consecuencias innombrables.

Una práctica salvaje, por demás misógina que ha causado miles de protestas en todo el mundo, pues las afectadas se calculan por millares, solo en África, uno de los continentes más azotados por esta tortura, se calcula que 92 millones de chicas han sufrido esta barbarie.

Luego de que la mutilación de los órganos femeninos fuera considerada por la Organización de las Naciones Unidas como una práctica violatoria de los derechos humanos, se nombró al 6 de febrero como el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF), pero la práctica no ha cesado.

La mutilación genital femenina consiste en la intervención que conlleva una ablación total o parcial de los órganos externos de la mujer  que se lleva a cabo, aunque no lo creas, ¡con fines culturales! Y no terapéuticos.

Con esta barbarie, se busca que la mujer sea humillada, sea fiel y vea alterada su sexualidad para siempre.

Las consecuencias de esta práctica pueden catalogarse de esta forma según la ONU:

Inmediatas

  • Hemorragias.
  • Lesiones de órganos vecinos.
  • Infecciones.
  • Retención urinaria.

A largo plazo

  • Infecciones recurrentes de orina.
  • Alteraciones de la menstruación (dismenorrea, hematocolpos)
  • Infertilidad.
  • Enfermedades de transmisión sexual.
  • Problemas sexuales (dispareunia, frigidez, necesidad de incisión previa al primer coito)
  • Complicaciones del parto (desgarros, alargamiento del periodo expulsivo, fístulas por necrosis de la vagina, vejiga o recto, imposibilidad del parto vía vaginal)

Consecuencias psicológicas

  • Efectos sobre la sexualidad femenina (ansiedad, terror, humillación, sumisión)
  • Efectos sobre la sexualidad masculina (poligamia masculina, búsqueda de otras compañeras sexuales)
  • Efectos sobre la convivencia en pareja (sentimientos de culpabilidad, rupturas)

Para acabar con ella, es necesario que los Estados aprueben una legislación específica que prohíba la mutilación genital femenina y que establezca sanciones apropiadas para los que la lleven a cabo.

Estos son los principales tipos de MGF:

Clitoridectomía

Es la resección o extirpación parcial o total del clítoris, el órgano eréctil del cuerpo femenino. En algunos casos sólo se secciona el prepucio del clítoris, el pliegue de piel que rodea al órgano.

Escisión

En esta operación se retira total o parcialmente el clítoris y los labios menores de la vagina, aunque no necesariamente se retiren los labios mayores

Infibulación

Se hace el estrechamiento de la abertura vaginal para hacer un tipo de sello mediante el corte y la recolocación de los labios menores o mayores, se puede o no seccionar el clítoris. La idea es solo dejar libre el meato urinario.

Incalificables

La cauterización o introducción de sustancias corrosivas al interior de la vagina para que luego cicatrice y cierre la abertura natural del órgano.

Con información de telecinco.es, gineblog.com, muyinteresante.es y amnistia.org

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