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El Buda histórico comenzó a compartir sus enseñanzas ante grupos de personas que decidían seguirlo, hace aproximadamente 2,500 años. Sus palabras pasaron de generación en generación y actualmente, son reconocidas como un método mediante el cual se busca el desarrollo pleno de la mente humana.
Él ofreció a sus seguidores un entendimiento coherente de la realidad condicionada y de la realidad última, así como meditaciones efectivas que transforman el conocimiento en experiencia. Así, la práctica toma importancia en la vida diaria y nos puede llevar a una felicidad duradera.
Hay que tener en claro que la meta de estas enseñanzas es el desarrollo del potencial innato de nuestro cuerpo, habla y mente, para nuestro beneficio, pero también para el de los demás.
Las siguientes premisas, fueron tomadas de las enseñanzas de Buda, para llevar una vida congruente y liviana. Sí, podrán parecer de lo más obvias, pero procesarlas y darte cuenta que son palabras contundentes, es lo esencial.
Con información de Cultura Inquieta