16 / octubre / 2021 | 10:48 hrs.

Karol Wojtyla, el hombre antes de convertirse en el papa Juan Pablo II

Su camino no fue sencillo y, aunque a muy temprana edad se quedó solo, logró convertirse en uno de los hombres más amados en el mundo

Maricela Flores 02/04/2017 06:00 Actualizada 14:56

El 2 de abril de 2005, exactamente hace 12 años, en su alcoba del Palacio Apostólico, murió Juan Pablo II. Tenía 84 años de edad y a pesar de que el parkinson le restó fuerza y movilidad en sus últimos años de vida papal, eso no le impidió seguir recorriendo el mundo.

Fue canonizado en 2014 y desde entonces es llamado San Juan Pablo II. Todos (o la mayoría) conocemos su historia como Pontífice, pero pocas veces nos detenemos a pensar en qué era lo que hacía antes de asumir tal responsabilidad.

Nació el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, al sur de Polonia. Karol Jósef Wojtyla fue hijo de Karol Wojtyla, militar del ejército austro-húngaro, y de Emilia Kaczorowska, una profesora de origen lituano. En 1929, cuando aún era un niño, sufrió la pérdida de su madre, quien falleció a causa de problemas del riñón y del corazón. Tres años después, perdió a su hermano mayor, Edmund, quien era médico, pero se contagió de fiebre escarlatina al tratar a uno de sus pacientes.

La mayor parte de su juventud la pasó junto a su padre, quien era bastante estricto con él, pero eso no les impedía tener momentos de diversión, ya que ambos disfrutaban de los partidos de fútbol, mientras que Karol amaba esquiar, nadar y escalar montañas.

El futuro “Papa Viajero” tenía una memoria envidiable, ya que era un apasionado de la lectura. También era un joven muy apegado a la iglesia, pues fue monaguillo y durante dos años se desempeñó como presidente de la Congregación de la Virgen María. Sin embargo, parecía que no estaba seguro de adquirir los hábitos, ya que decidió estudiar filología polaca.

En 1938 se fue con su padre a Cracovia e ingresó a la Universidad Jagellónica, pero al año siguiente fue cerrada por la ocupación nazi. Sus profesores fueron detenidos y llevados a un campo de concentración.

Este hecho le cambió la vida. Para ganarse la vida y para evitar que lo deportaran a Alemania, consiguió un empleo como obrero en una fábrica, ya que en la Polonia ocupada, aquellos que tenían un trabajo oficial no podían ser detenidos en las redadas.

A los 21 años de edad sufrió otra gran pérdida, ésta vez fue su padre, quien murió a causa de un paro cardíaco, por lo que tuvo que armarse de valor para enfrentar el resto de su vida sin ningún familiar cercano.

Al año siguiente le llegó la vocación del sacerdocio y se inscribió a clases clandestinas de formación del seminario clandestino de Cracovia. Cuando la Segunda Guerra Mundial terminó, él siguió estudiando en el Seminario Mayor de dicha ciudad y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta que se ordenó sacerdote el 1 de noviembre de 1942.

Antes de convertirse en Juan Pablo II, fue vicario en diferentes parroquias y capellán de los universitarios hasta 1951, ya que se decidió a reanudar sus estudios teológicos y filosóficos.

En julio de 1958, cuando tenía 38 años de edad, fue nombrado Obispo Titular de Olmi y Auxiliar de Cracovia por Pío XII y en septiembre recibió la ordenación episcopal. A partir de esta fecha, su camino fue en ascenso. En enero de 1964, Pablo VI lo nombró Arzobispo de Cracovia y tres años después fue nombrado Cardenal.

El 16 de octubre de 1978, en el cónclave del Vaticano, fue elegido como Papa y adoptó el nombre de Juan Pablo II. Ahí dio inicio el Pontificado que lo llevó a ser reconocido mundialmente.

Con información de El Heraldo, El Comercio y Taringa

Tags

 

Comentarios