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Rodolfo Neri Vela: La experiencia del único astronauta mexicano en el espacio

El primer día fuera de la Tierra fue complicado, sufrió del “Síndrome del Espacio” por lo que tuvo mareos y debilidad corporal

Maricela Flores 19/02/2018 04:00 Actualizada 12:21
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Fotos: El Universal / Cortesía Rodolfo Neri Vela

En la escuela todos aprendimos que Rodolfo Neri Vela fue el primer y único astronauta mexicano en viajar al espacio. Sabemos que fue el 26 de noviembre de 1985 cuando llegó a la plataforma de lanzamiento y se adentró a la nave espacial Atlantis.

Neri Vela formó parte de la misión STS-61-B, cuyo objetivo era poner en órbita tres satélites: el Morelos II de México, el AUSSAT-2 de Australia y el SATCOM KU-2 de los Estados Unidos.

Pero aunque sabemos los datos “técnicos” e históricos del viaje… ¿qué hay de la experiencia de estar en el espacio? En realidad pocos saben lo que Neri Vela sintió al estar fuera de la Tierra.

(Foto: El Universal)

Los Preparativos

La NASA le pidió hacer una lista de 10 artículos que le gustaría llevar al espacio, como un anillo, un reloj, etc. Estos objetos eran colocados en una caja al interior de la nave y al volver a la Tierra le fueron devueltos con un certificado de que habían estado en el espacio.

También se le permitió llevar música, por lo que él eligió melodías clásicas y folclóricas mexicanas para escucharlas en su walkman y sentirse cercano a México. Además, a los astronautas de la misión les organizaron una comida de despedida con sus familias.

(Foto: El Universal)

La Nave y el despegue

En la planta baja se encontraban los dormitorios, el laboratorio, el comedor y el gimnasio. En la planta alta se encontraban los controles y la comunicación con Houston. Para comunicarse de un nivel a otro, había dos huecos, por era para subir y otro para bajar.

Al momento de despegar, el astronauta mexicano señala que no sentía miedo, ya que confiaba plenamente en el profesionalismo del personal de la NASA, quienes cuidaron hasta el más mínimo detalle para que todo saliera bien.

Aunque ya había sido instruido con simuladores y prácticas, Neri Vela no podía imaginar cómo sería estar en el espacio o el impacto que le generaría ver la Tierra desde fuera.

(Foto: El Universal)

Toda una experiencia

Rodolfo Neri Vela señaló que el primer día en el espacio fue difícil para todos, pues los mareos y la debilidad corporal se hicieron presentes. Sin embargo es algo normal a lo que se le llama “Síndrome del Espacio”. Esto es producido por la desaparición de la fuerza de gravedad, por lo que el cuerpo queda en suspensión todo el tiempo.

La circulación sanguínea también cambia, así como la voz, se presentan malestares en la columna y hay serias dificultades para dormir. Digamos que de ser una persona que camina erguida y que duerme de manera horizontal, te conviertes en una especie de globo humano que a la hora de descansar lo puedes hacer en cualquier postura.

Neri Vela señala que ahora los astronautas duermen en compartimentos privados, pero cuando él estuvo fuera de la Tierra, esos no existían por lo que tenía que meterse en una bolsa de dormir con cintas para poder amarrarse y evitar chocar con los aparatos que hay en la nave o con sus propios compañeros.

El proceso de adaptación fue rápido, por lo que en uno o dos días ya se sentía como pez en el agua, realizando sus funciones tanto físicas como de trabajo.

El astronauta mexicano estaba consciente de que cualquier cosa, por mínima que fuera podía fallar y ocasionar una verdadera catástrofe, pero nada importaba ya. Estaba ahí, en el espacio viviendo la mejor experiencia de su vida.

Con información de El Universal, Hipertextual y Soho México

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