Y salió el sol. Sol del atardecer, ese que todos los días vemos
millones de mexicanos en nuestro quehacer cotidiano y que el pasado 31
de enero se vislumbró en la Ciudad de México ante miles de campesinos
congregados en el Zócalo capitalino.
El sol alumbró justo cuando el Himno Nacional anunciaba el inicio del
evento. ¿El objetivo? Exigirle al Gobierno mexicano la revisión del
capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del
Norte (TLCAN).
Por un instante, la muchedumbre se unificó con el puño arriba,
haciendo la “V” de la victoria, con los sombreros en el pecho, con la
frente en alto y, más allá, con la esperanza y convicción de que su
país no les fallará.
El mitin comenzó con datos “duros” que reveló el líder de la
Confederación Nacional Campesina (CNC), Cruz López Aguilar; dijo que la
dependencia alimentaria de México ha pasado de 10 a 48% desde 1994.
Añadió que sólo 2% de los campesinos tienen la capacidad de
exportar, mientras que 70% de la población rural vive en la pobreza.
Asimismo, en 14 años del TLCAN, la migración aumentó de 29 mil a 455
mil migrantes.
Pero faltó alguien a la cita...
Y así, a lo largo de dos horas continuó la expresión por la
libertad agraria en la que participaron mujeres descalzas y con faldas
largas, hombres con sombreros y botas con rastro de campo, ancianos y
ancianas que en el rostro llevan el retrato del arduo trabajo en el
campo, pero alguien faltó a la cita...
Durante un recorrido, tVa.com.mx pudo constatar la ausencia de
un sector de la población que asciende a poco más de 20 millones. Me
refiero a los jóvenes. Bueno, incluso “una niña” (así la llamaron
cuando hizo uso de la palabra en el templete) tuvo una participación al
hablarnos sobre Benito Juárez, pero de jóvenes... nadie.
¿Será que no nos preocupamos (los jóvenes) por estos problemas nacionales al considerarlos ajenos a nuestra vida diaria?
Ya eran las 19 horas y mientras algunos contingentes abandonaban
la Plaza de la Constitución, otros apenas llegaban; entre ellos, se
dejó ver uno “muy joven”, eran los estudiantes de la Universidad
Autónoma Chapingo.
Visiblemente cansados pero anímicamente frescos, los cerca de
500 jóvenes de Chapingo, de entre 16 y 18 años, llegaron con pancartas
y cánticos en pro del campo mexicano.
“Si es posible la renegociación del Tratado de Libre Comercio,
incluso quitarlo totalmente”, expresó “Juan”, integrante de esta
agrupación y quien no quiso dar su verdadero nombre porque dice que “en
estos tiempos ya no se sabe”.
“Juan”, acompañado de sus compañeros, se congratuló de que la
convocatoria hecha en su universidad para acudir al mitin fue buena,
“desde la una de la tarde, hombres y mujeres se empezaron a congregar
para marchar, eso es sinónimo de una equidad (risa).”
Sin embargo, lamentó que los jóvenes de “hoy” no se interesen
en los temas del campo, “tal vez se deba a la manipulación y mala
información”.
Ellos fueron la única agrupación “joven”. Y sí, había otros
“chavos”, pero a éstos en cuanto terminó el mitin, los “polis” los
empezaron a retirar; algunos de ellos aprovecharon para vender todo
tipo de revistas, películas, discos, artesanías, ropa, entre otros.
En fin. Ahora falta esperar la respuesta oficial, la del
Gobierno federal, aunque la respuesta que a muchos les gustaría ver es
la de nosotros, los jóvenes, o ¿ustedes qué creen?