El director de cine y teatro soviético Serguei Eisenstein, quien
convirtió al cine en algo más que una representación mecánica, por
transformarlo en actividad creativa y reconocido por El acorazado Potemkin, cumpliría hoy 110 años.
Serguei Mijailovich Eisenstein nació el 23 de enero de 1898 en Riga,
Letonia. Sus primeros trabajos como director fueron en teatro y luego
comenzó a experimentar en cine, gracias al cual obtuvo múltiples
reconocimientos, pero también problemas políticos.
Fue un pionero en el uso de la edición en el cine, que para él
no era un simple método utilizado para enlazar escenas, sino un medio
capaz de manipular las emociones de su audiencia; luego de una larga
investigación al respecto, desarrolló el montaje.
Sus publicaciones acerca del tema fueron de gran influencia
para varios directores de Hollywood. Eisenstein no utilizaba actores
profesionales para sus películas, sus narrativas evitaban el
individualismo y se centraban en conflictos de clases sociales.
Su principal mensaje político se basó en la organización, la participación y la lucha.
Sus ideales comunistas lo condujeron en varias ocasiones a
conflictos con oficiales del régimen de Iósif Stalin, quien era
consciente del poder del cine como medio de propaganda y consideró a
Eisenstein como una figura controversial.
Dirigió las películas El diario de Glumov (1923) y La huelga (1924), pero su popularidad se profundizó con el éxito de El acorazado Potemkin (1925) , la cual es considerada como la mejor película de todos los tiempos.
Posteriormente filmó Octubre (1927) y La línea general (1929) . Entre 1930 y 1932 visitó México, donde intentó producir ¡Qué viva México!, pero debió regresar a la entonces Unión Soviética por orden de Stalin antes de concluir el rodaje.
La producción fue dejada en manos del novelista estadounidense
Upton Sinclair, quien estrenó el resultado en 1933 bajo el título Trueno sobre México .
Las siguientes dos películas de Eisenstein fueron censuradas por
cuestiones políticas y se asignó un supervisor oficial para vigilarlo
mientras realizaba Alexander Nevsky (1938) .
Su película Iván El Terrible (1944), en la que presentó
a Iván IV de Rusia como un héroe nacional, ganó la aprobación de Stalin
e incluso éste le otorgó un premio, pero la secuela no fue aceptada por
el gobierno. El trabajo existente de dicha producción fue confiscado y
destruido, pero sólo quedó una pequeña parte de la versión original.
Su vida sentimental fue muy dura, fue un homosexual reprimido,
lo cual muchas veces lo llevó a ser chantajeado con tal de cambiar las
ideologías expresadas en sus filmes, por ello también recurrió a la
táctica de casarse con una mujer para disimular su situación.
En 1934 contrajo nupcias con su amiga la escritora Pera
Atasheva. En ese sentido han sido mucho los testimonios que se han
presentado al respeto, como The secret life of Sergei Eisenstein
(La vida secreta de Serguei Eisenstein), volumen elaborado en 1987 por
Gian Carlo Bertell, en el cual se dice que era un homosexual.
Murió a los 50 años, el 9 de febrero de 1948, cuando sufrió una
terrible hemorragia. Tiempo después se dio a conocer que científicos
rusos preservaron el cerebro del cineasta, el cual según era más grande
que el normal de cualquier ser humano, dándole la categoría de genio.