Ámsterdam (mi hogar y lugar de estudio/trabajo) es una ciudad hermosa,
entretenida y amigable. Las angostas callecitas contrastan con los
anillos de canales concéntricos que rodean la ciudad, pero ambas son
transitadas por una mezcla de escuadrones de turistas y enjambres de
ciclistas locales durante todo el año. En este artículo, yo (zángano
del enjambre ciclista) te hago un par de recomendaciones para ayudarte
a obtener lo máximo de tu visita a la capital neerlandesa.
Antes que nada: transporte
Parte del carisma de Ámsterdam (y de Holanda en general) es la cultura
de la bicicleta. Ecológica, económica e independiente, es la mejor
manera de desplazarse en el centro. La red de transporte público es muy
buena (y a través de www.9292ov.nl puedes planear tu ruta a cualquier
dirección del país), pero aprender a moverse en bicicleta puede ser más
entretenido y, definitivamente, le dará un aire mucho más
característico a tu visita.
Hay algunos tours guiados por la ciudad en bicicleta, ideales para
conocer las calles del centro desde el primer día. Una vez que aprendas
a desplazarte con confianza, puedes rentar una bicicleta para el resto
de tu estancia.
Cultura
Ámsterdam fue la ciudad más importante del mundo, gracias a la
flota mercantil neerlandesa del Siglo de Oro (el XVII). En
consecuencia, el arte, la arquitectura y la ciencia tuvieron un
desarrollo importante, lo cual se aprecia hasta hoy. Rembrandt, Vermeer
y Cuyp son algunos de los muchos artistas de aquel periodo. Gran parte
de su obra se encuentra en el Rijksmuseum (Museo Imperial), cuyo hermoso edificio justifica doblemente la visita.
Fuera del periodo clásico, el Museo Van Gogh ofrece arte impresionista y exposiciones de muy buena calidad, junto con el Stedelijk Museum de arte contemporáneo.
Diversión de noche
Para los amantes de la música, los clubes Paradiso y De Melkweg ofrecen lo más vanguardista. Ambos están situadas en la Leidseplein,
junto con otros bares para gustos diversos. Sus páginas en Internet
tienen los programas de presentaciones con meses de anticipación.
Las coffee shops son muy fáciles de encontrar. Ahí puedes comprar las que en Holanda se clasifican como soft drugs
por no causar dependencia física (cannabis, mariguana y hongos
alucinógenos). Son perfectas para explorar los límites de la mentalidad
liberal y para turistas poco o no acostumbrados y que buscan hacer el
ridículo sin inhibiciones.
Los bares gay, la mayoría situados en la calle Reguliersdwarsstraat,
están abiertos al público en general. La música que se escucha en ellos
es más pop y las bebidas que encuentras van desde los cocteles exóticos
del Arc a las 28 cervezas especiales del Leeuwtje.
De compras
La moda más característica de Ámsterdam es la hippie y en estos
días también la retro de los ochentas. Hay tiendas H&M por doquier
para quien quiere un guardarropa mainstream a precios accesibles.
Por otro lado, la Bijenkorf (colmena) es la tienda departamental más conocida de Holanda con ropa y marcas de moda. La Calverstraat
es una calle donde hay tiendas de todo tipo. También hay tiendas con
ropa bonita y alternativa en calles aledañas, son muchas y están
esparcidas por el centro, así que mejor mantén los ojos abiertos y
explora un poco.
Coffee break
Por último, los cafés. Si estás en busca de algo chic y con buena vista, ve al café-bar de Kroon (la corona), se ubica en un tercer piso de la plaza Rembrandt (Rembrandtplein).
Si prefieres la movida estudiantil, puedes visitar el Crea Café,
frente a las salas de lectura de la facultad de Humanidades y Ciencias
Sociales de la Universidad de Ámsterdam. Otra opción es el Kriterion Café, enfrente de la facultad de Economía y Psicología. Ambos organizan diversos eventos culturales.
Costo
Por ser una ciudad pequeña, resulta más barata que Londres o París.
Dependiendo de cómo organices el tour, puede ser más o menos económico,
pero con 400 euros para cuatro días puedes realizar la mayoría de las
recomendaciones modestamente pero sin limitarte.
Tú, ¿ya conoces la ciudad? Comparte tu aventura o tus fotos.
*Información de Gerardo Perfors-Barradas.