Desastrología es un término que escuché por primera vez en la película La Ciencia del Sueño
del director francés Michel Gondry, pero ésta es mi versión del
concepto: “Estudio de la posición y del movimiento de los malos astros
(sí, esos que causan desastres, los des-astros-os), a través de cuya
interpretación y observación se pretende conocer y predecir el destino
de los hombres y pronosticar los sucesos terrestres.”
Y es que, según mi visión, a eso parece que juegan algunos actores
políticos. Según algunas interpretaciones de la carta desastrológica
cierto personaje, originario del sur del trópico de Cáncer, era un
peligro para México. Al parecer, la gente hizo caso del pronóstico y no
le dimos la oportunidad de efectuar su amenaza.
Sin embargo, la tierra de la que venía el grave peligro está hoy
inundada, lo cual me hace preguntarme por qué si somos tan buenos para
alertar sobre los peligros, hay tanta gente damnificada, intentando
rehacer su vida, porque lo daños causados a los compatriotas
tabasqueños se fijan en alrededor de 50 mil millones de pesos (Fuente:
El Universal). ¡Una fortuna en relación a la economía del estado, que
no es muy grande!
Y ahora sí, nos dicen que “dejemos a un lado las discrepancias
y los intereses parciales” para sacar adelante al pueblo de Tabasco,
“para que vuelva a ser lo que era”, dicen. Y por supuesto que la gente
necesita ayuda y mucha, pese a ello, titubeo al pensar en hacer un
donativo en la cuenta bancaria que abrió la embajada de México en los
Países Bajos para ayudar a las víctimas desde el extranjero. Aquí
comparto el porqué de mi inquietud:
Como nos cuenta la periodista canadiense Naomi Klein en su libro The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism
(el cual explica muy bien en un cortometraje que hizo con Alfonso
Cuarón y que se puede ver en YouTube), varios políticos han sido
aconsejados para aprovechar los desastres y el estado de shock para
introducir reformas impopulares. Según Milton Friedman, la mente detrás
de esta filosofía: “Sólo una crisis, actual o percibida, puede traer un
cambio verdadero.”
Pero, dejando a un lado los instintos
maquiavélicos de nuestros líderes, consideremos también su ineptitud y
recordemos: En 1999, Tabasco fue testigo de un episodio que, acaso
menos malo, también fue devastador y es que el Sistema de Agua Potable
y Alcantarillado recibió en cuatro años un total de 855 millones 800
mil pesos, mientras la Subsecretaría de Desarrollo Urbano, Obras
Públicas y Vivienda obtuvo en el mismo periodo un monto de mil 920
millones de pesos.
No obstante, las inversiones que debieron haber concluido en
2006, no fueron terminadas a tiempo. Y los 16 mil millones de pesos que
se podrían haber ahorrado preventivamente se encuentran hoy sumergidos
(literalmente) en el agua café de los ríos desbordados.
Además, pienso en las historias que oí recientemente en una lectura
sobre las acciones de apoyo después del tsunami del 2005: Ls agencias
que reciben las donaciones responden exclusivamente a los donadores,
mientras que los afectados no son tomados en cuenta y tienen que
recibir lo que el donador quiere dar y no lo que necesitan.
Con base en lo anterior, la decisión de los donadores fue que
los afectados necesitaban botes. Se enviaron botes de todos tipos y
tamaños a las áreas afectadas y leía el ejemplo de una villa que
recibió tantos botes que hasta los que no eran pescadores recibieron
una embarcación. Esos fueron los errores bien intencionados, pero
también se documentaron casos de gente inafectada que recibió recursos
indebidamente. Y a pesar de mi absoluto respeto hacia nuestros
servidores públicos, me gustaría un poco de seguridad antes de darles
mi dinero.
Ese es el punto. Antes de dar más dinero en forma de donaciones, me
gustaría tener acceso fácil a los reportes de lo que están haciendo con
él. NO quiero sugerir que donar está mal. Si quieres hazlo, pero hazlo
responsablemente, y pregúntale al gobierno de Tabasco cómo puedes
asegurar que tu donación será bien utilizada y si no te satisface su
respuesta, haz algo al respecto.
* Gerardo Perfors vive en Holanda desde 2001 y le interesan la literatura, el arte, la moda y la política.