Vulnerabilidad es la palabra que mejor describe el estado de quienes padecen trastornos de alimentación, particularmente anorexia o bulimia. A decir de Araceli Aizpuru, directora de la Fundación Mexicana contra la Anorexia y la Bulimia (también llamada Fundación Ellen West), dichos trastornos son una enfermedad y no una elección.
Si bien el acento de este tipo de padecimientos debe de ponerse sobre la conducta y la situación mental del individuo, es completamente falso que el problema sea tan simple como decidirse a comer bien.
La anorexia y la bulimia son enfermedades multifactoriales y que deben ser tratadas desde diversos enfoques. A fin de cuentas, el trastorno de alimentación es la consecuencia de un cuadro de vulnerabilidad e insatisfacción psíquica.
Según Aizpuru, la moda, los medios y la industria de la dieta son factores socioculturales que apuntan a la búsqueda de cuerpos cada vez más flacos, pero que ejercen más presión sobre los jóvenes que carecen de un círculo social que los proteja. “La familia fuerte es como una esfera de protección”, comenta.
El apoyo de los diseñadores
Paradójicamente, México es un país atípico en cuanto a la relación moda-trastornos de alimentación. La Fundación Ellen West cuenta con el apoyo de varios diseñadores, como José María Torre, quien accedió a que hubiera una exposición contra la anorexia previo a la presentación de su más reciente colección en DFashion, hace unas semanas.
Por ello, la doctora Aizpuru afirma “México ha realizado actividades históricas, donde la moda y la prevención de los trastornos de alimentación cooperan.” Y no son pocos los actores, diseñadores y modelos que han mostrado su interés por apoyar a la Fundación Ellen West.
Aún así, es difícil eximir de responsabilidades a la industria de la moda en México. Los modelos de belleza que difunden las industrias de la moda y del entretenimiento son inalcanzables para una gran parte de nuestra población. Además de la escasez de peso, se promueven estaturas elevadas y rasgos no característicos de nuestro país.
Falta mucho y el aumento de esfuerzos preventivos todavía no tiene los alcances de la moda de perder peso. Por ejemplo, la Fundación Mexicana contra la Anorexia, formada hace apenas nueve años, estima que requiere duplicar su capacidad para albergar al número de pacientes que necesitan atención las 24 horas.
Prevenir es parte de la solución
Además, Aizpuru comenta “en Estados Unidos la prevención inicia desde preescolar. Aquí tuvimos que rogar para que nos dejaran comenzar a dar conferencias en escuelas”.
A pesar de que Ellen West ofrece asesorías y conferencias gratuitas tanto individuales como a grupos, su cobertura sigue estando limitada por la suposición de que el problema no es grave o que comienza hasta la adolescencia.
Es cierto “la edad de riesgo en niñas es dentro de la pubertad, de los 13 a los 16 años”. Pero eso no implica que la prevención no deba comenzar desde antes ni dejarse a un lado al pasar el lapso mencionado. Durante este periodo, las mujeres sufren fuertes cambios corporales que afectan seriamente la percepción de sus propios cuerpos.
Por otro lado, el panorama entre los hombres ha dejado de ser mucho más alentador. “Por primera vez, este año tuve cuatro casos de hombres con anorexia grave”, asegura la doctora Aizpuru.
Y para el género masculino, la edad crítica se marca entre los 17 y los 18 años, además de que se relaciona un poco más con etapas de la infancia en que el niño sufrió de sobre peso y fue exageradamente molestado por el hecho.
Al preguntarle qué les dice a sus pacientes, la doctora Araceli Aizpuru fue tajante. “Tienes anorexia. Les digo la verdad e intento que vean la dimensión de su problema”. Para la directora de Ellen West es trágico saber que son muchos los especialistas que no se atreven a informarle a sus pacientes su diagnóstico.
No sólo es importante que el paciente sepa de su condición para que coopere con su recuperación, sino que es una cuestión ética. Araceli Aizpuru nos confirma así lo fuerte de su carácter.
Ya en 2006, la campaña de Ellen West, alimenta tu autoestima, fue duramente criticada por lemas fuertes como “Vomito por amor”, donde se mostraba la crudeza de la enfermedad en vez de buenos deseos para ocultarla.
Para más información
www.ellenwest.org