El descuido de la educación nos lleva a abandonar otros rubros para nuestra formación, tal es el caso del arte.
Como bien señalaban en la nota de rezago educativo, no basta con poner las cartas sobre la mesa, necesitamos discutir el tema pero sobretodo necesitamos actuar.
En ese orden, mencionaba que al rezago educativo hay que ponerle nombre (s), y uno de ellos es la falta de lectura, desde luego no es el único factor, pero sí es el que más destaca.
Lo de hoy es decir que esto de la educación, así como tiene causas también consecuencias, y ¡oh! fatales consecuencias.
Tomando en cuenta que la educación es un proceso de aprendizaje de normas y conocimientos múltiples que aprehendemos a lo largo de nuestra vida, siendo el cúmulo de ello, la conformación de valores y actitudes que nos forman integralmente, pues bien, creo que hemos hecho a un lado lo anterior.
O lo que es lo mismo, tenemos abandonada nuestra educación.
Por la educación artística
Les pregunto: ¿Qué tanto alimentan su educación?, o aún más ¿qué tanto alimentan su espíritu, su mente, su integridad?, ¿toman en cuenta para su formación ámbitos como el arte o hasta hoy han descuidado ese rubro?
Según la Declaración de Bogotá sobre la Educación Artística que tuvo lugar en la Cumbre Mundial sobre la Educación Artística de 2006, las condiciones de vida actuales demandan de la educación nuevas visiones y estrategias para enfrentar los desafíos del presente y construir el futuro.
La educación artística es una herramienta fundamental para la inclusión social como forma de construcción política y ciudadana, además de contribuir al logro de propósitos e incrementar nuestras propias capacidades.
Y por eso creo que todos llevamos en nosotros mismos un mundo ignorado que nace y muere en silencio. ¿Cómo entender la educación integral de los seres humanos si hacemos a un lado el arte?
A medida que deseamos experimentar y vivir, nos vemos obligados a adentrarnos más profundamente en una absorción que nos aísla de los demás y nos hace incomunicables, creemos que no existe más allá de lo que tenemos inmediato, y por ello no nos preocupamos de los demás, a veces ni de nosotros mismo.
Es por eso que el arte es indispensable para romper el sello del secreto que encierra la vida profunda y particular de cada uno, es decir, si decimos que el cambio en educación está en cada uno, con el arte bien podríamos iniciar esa revolución.
Y hablo de la educación en específico, pero por supuesto que hay más (política, economía, sociedad, ciencia,...).
El arte es un mundo que nos rebasa sin perder su valor. A ese mundo se une la espiritualidad, que se contrapone con lo racional, pero no debemos confundirnos con lo intelectual, porque este es reductible por su gran superioridad.
Es decir, con el arte, además de aprehender, alimentamos nuestro interior, nuestro intelecto, nuestra cultura y nuestra visión, pero a la vez esto nos obliga a compartir y nos responsabiliza para mejorar la condición de quien no ha descubierto el arte como método de enseñanza y/o aprendizaje.
El arte es el secreto interior y el reto será entonces exteriorizar ese secreto que se encuentra guardado en ti, y que seguro tiene mucho que contar y compartir.
La educación es algo invaluable y que lamentablemente no tiene la atención suficiente por parte de nuestras autoridades; pero lo que sí quedó más que entendido es que el cambio inicia en cada uno, como hombre, como mujer, como ciudadanos, como jóvenes...
Entonces seamos nosotros los impulsores de una nueva educación, desde nuestras trincheras, tal vez sea más fácil lograr un cambio desde fuera y mejor aún, desde el arte.