Entre la multitud van abriéndose paso una veintena de plateadas melenas que con el puño en alto gritan a coro: “¡2 de octubre no se olvida...! ¡Es de lucha combativa!”.
Diferentes son los atuendos, no obstante, más de uno porta orgulloso la camiseta cuyo escudo rojinegro resguarda a la nívea paloma, símbolo de los caídos de aquella oscura tarde de octubre.
Hace ya 39 años que dejaron una parte de sí en este sitio; un fragmento de alma curtida a las brazas del deseo, del anhelo de un cambio, humillada por creer que podían reformar el mundo, su autoritaria realidad...
La Plaza de las tres Culturas sirvió de fondo la mañana del lunes 22 para acoger nuevamente a los sobrevivientes de Tlatelolco, prometiendo subsanar lo que la represión les arrebató, y en honor a quienes la Universidad Nacional Autónoma de México, Alma Mater de cada uno de los antaños miembros del Comité de Huelga, inaugura un paso a la justicia y al no olvido.
Aún no era mediodía cuando Juan Ramón de la Fuente, rector de la UNAM, entró junto al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrad, en el que en otros tiempos fuera el Edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Allí, en sus entrañas deambulaban estudiantes ansiosos; uno de los notables atractivos del inmueble, además de su arquitectura, es la sala Memorial del Movimiento Estudiantil de 1968, meritoria gloria que servirá de santuario a la posteridad y para la que Elena Poniatowska, esgrimista de pluma fiel a la causa, ofreciera un discurso alusivo al pasado, a ese trágico ayer en la que tanto universitarios como politécnicos dejaron sangre, lagrimas, tantos años... tan pocas respuestas.
A partir de ahora, al igual que lo son El Museo Universitario del Chopo, o la Casa del Lago Juan José Arreola en Chapultepec, se une un nuevo altar destinado a la cultura y al arte, a la instrucción de nacientes técnicas, incluso de idiomas, pero con el aura del espíritu universitario en su máxima justificación: JUSTICIA
Es de destacar igualmente que este denominado “el más ambicioso reto para la Universidad” constituye uno de los proyectos centrales en lo que a difusión cultural refiere, ya que además albergará aulas en las que se planea impartir tanto cursos de informática, como talleres y conferencias.
El complejo estará abierto al público con la galería de la Colección de Andrés Blanstein y la sala de Memorial del 68, así que recuerda, ¡No se olvida!