Y bueno, después de la gran euforia desatada por la llegada a nuestro país de las bandas hispanas que marcaron historia, no me queda otra cosa que decir: Gracias Héroes y Soda. No importa que se hayan reunido por intereses económicos (quiero saber quien se atreve a arrojar la primera piedra), la catarsis que reavivaron en sus conciertos valió la pena.
Regresar a esa sensación de la primera adolescencia cuando al oír ciertas canciones, la piel se eriza y el cerebro sólo presenta secuencias de imágenes y momentos específicos que lo mismo fueron hermosos como también arrancaron algunas lágrimas de dolor, fue satisfactorio, ojala y nunca se vuelvan a reunir para poder creer que lo vivido fue único y tener algo de que presumir a las generaciones que no dudo en un futuro también agrade su música, pues ésta ha trascendido la frontera del tiempo y las edades.
Sentido metafórico
Pensemos en una banda que de igual manera se encuentra al nivel, aunque con menos difusión: Los Caifanes y es que no podemos negar que si de música con sentido y letras con fondo hablamos esta agrupación orgullosamente mexicana con una propuesta que en su época también marcó la pauta, enarboló la creatividad de la que podemos presumir, guardando un estilo siempre misterioso, siempre metafórico, incluso místico sin olvidar las raíces mismas de la cultura mexicana.
Caifanes enaltece el nombre y el significado de las antiguas tradiciones olvidadas por tiempos de estrés y financiamientos, regresando a los orígenes mismos y retomando incluso el estilo y forma de la poesía de Nezahualcóyotl, letra tan fluida, tan dinámica y tan interpretable, a primera vista demasiado confusa pero después tan clara, eso son o más bien eso eran los Caifanes.
Surcando y combinando estilos como lo hicieron convirtiendo una canción clásica de la cumbia, al rock como lo fue la Negra Tomasa (digo después de hacer eso para Saúl Hernández, Alfonso André, Diego Herrera, Alejandro Marcovich, Salvador "Sabo" Romo, parecería que los imposibles eran juego de niños), incluso disfrazados de The Cure, los Caifanes se construyeron dialécticamente al tiempo que exploraban sus limites y hacían que las multitudes encontraran un nuevo significado al decir la palabra caifan.
No quiero que hoy se hable de los errores que esta banda tuvo, desearía a veces permanecer en una burbuja donde esas noticias no llegaran a mis oídos, sólo espero que ahora los antiguos guerreros encuentren otra vez el camino y Los Jaguares lleguen, si no a superar, no a demeritar lo que fueron Los Caifanes.
Indudablemente Caifanes-México, Soda Stereo-Argentina, Heroes del Silencio-España (Qué difícil, no pensar en Mecano, o en el TRI, o en la Castañeda, o en la Cuca que también son parteaguas… Pero así es esto del rock’n roll), son los gigantes que las nuevas bandas tienen por misión superar y aunque parezca muy difícil, quizás en el camino surja algo que merezca ser considerado leyenda, alimento y vivo con esa esperanza.