- Buenos días, me da un enema por favor.
- ¿Un enema? ¿Para qué lo quiere? (de pronto pienso que las dependientas de las farmacias o son poco perspicaces o demasiado entrometidas).
Levanto mi ceja, la miro a los ojos y siento un calor que me recorre el cuerpo. Me enoja, me enoja.
- Para hacer una limpieza o una lavativa.
- Tengo enemas vaginales pero esos son más bien óvulos que sirven para...
- No señorita, quiero un enema anal
Entonces parece que hubiera dicho: esto es un asalto, no tendrán aguinaldo o... Y tu mamá también. Se hizo el silencio, los otros dependientes de la farmacia me miran de manera inevitable. Hay uno que dejó de atender a su clienta sólo para pasar frente a mí y mirarme. La dependienta entra a la parte trasera de la farmacia y busca dentro de los anaqueles, se tarda alrededor de cinco minutos.
- No, no tengo.
- Bueno, gracias.
Me voy. No volví allí. El enema pude encontrarlo en otra farmacia más cerca de casa y donde no les ha tomado por sorpresa mi petición. Pero ¿qué de malo tendría que yo quisiera tener la parte trasera de mi cuerpo, rechinando de limpio, puro, prístino?
Claro, tiene que ver con los prejuicios que ello desata. Esto viene a colación porque han sido muchos los comentarios que han llegado en torno a cómo hacer un enema anal para la preparación del sexo griego, con cuánto tiempo de anticipación, en dónde, si se pueden hacer en casa o si en realidad son necesarios.
Es por ello que esta vez nos dedicaremos a descubrir los misterios de los famosos enemas.
Hay tres tipos de enemas:
Los que venden en las farmacias y los naturales hechos con agua caliente. Los que venden en las farmacias no son del todo recomendables, ya que no son tan efectivos y pueden tener ciertas repercusiones físicas, como que tu cuerpo sea alérgico a alguna de las sustancias que lo contienen.
Sin embargo, son muy sencillos de utilizar y son muy pequeños y discretos: los puedes llevar de viajes en tu bolsa de cosméticos por ejemplo. Tienen una pequeña pipeta que deberás abrir sólo girando, apretar un poco para que salga la primera gota con la que al mismo tiempo se lubricará. Introdúcela y aprieta de abajo hacia arriba la pequeña almohadilla con el líquido. Mantenla apretada todo el tiempo, incluso cuando la saques. No sueltes, ya que puede crear vacío.
La idea es limpiar la zona en la que entrará el pene para evitar accidentes. Para ello hay también supositorios, aunque se corre el riesgo (igual que con los enemas de farmacias) de que el cuerpo quiera expulsarlo inmediatamente sin esperar a que haga efecto, que generalmente es de media hora. Y entonces ni el gasto ni el esfuerzo habrán servido de mucho.
Sin embargo, los lavados anales con agua son los más sencillos, económicos y fáciles de hacer en cualquier lugar. Lo importante es que sea agua limpia. Nunca se deberá incluir ningún otro tipo de sustancia ni té ni aceites. Sólo agua pura y corriente que deberá estar tibia.
Para introducirla puedes usar diversos objetos:
- Bombas o pipeta de caucho (que las puedes comprar en cualquier farmacia).
- Botellitas de plástico nuevas y con pipeta larga (por ejemplo, las que se usan para los tintes). Puedes comprarla en una tienda de productos para salón de belleza, lavarlo y desinfectarlo cada vez antes de usar. No está de más decir que ése será su único uso. Además lo puedes llevar a todos lados discretamente, como por ejemplo cuando tu pareja y tú salgan de viaje.
- Empaques o artículos para duchas vaginales (hay algunas marcas que venden pipetas lindas para las duchas vaginales y que, incluso, tienen bolsas femeninas para guardarse y llevarse en el bolso sin que nadie lo note). Aunque en la mayoría de estos artículos la boquilla es mucho más grande, de cualquier manera puede servir.
Una vez que tengas tu aditamento para el lavado, rellena el objeto que hayas elegido con agua caliente. Ve al baño y agáchate un poco, de manera que la pipeta entre con facilidad. Si ves que tu ano se aprieta, puedes usar un poco de lubricante a base de agua en la boquilla para facilitar su introducción o usar primeramente un dedo también lubricado.
Una vez dentro, vierte poco a poco el agua tibia. La rapidez o lentitud dependerá de ti. Vendrán a ti sensaciones realmente buenas. Hay mujeres que, se dice, llegan al orgasmo cuando se practican enemas. De hecho hay mujeres que los usan o los llevan a cabo sólo para disfrutar, como una especie de masturbación a solas.
Lo recomendable es hacerlo en el baño porque la salida del agua es inmediata. Es necesario hacerlo hasta tres o cuatro veces, siguiendo el mismo procedimiento, hasta que el agua salga del todo limpia.
Hay que calcular unas dos horas antes para la realización de cualquiera de los enemas antes de la práctica del sexo anal.
También hay una perversión en torno a los enemas. Hoy está en boga, en muchas películas porno o videos en la red, la clismafilia, que no es más que suministrar líquidos (como leche, por ejemplo) en los anos de las actrices, para después darlo a beber a chorros, a otra o a otro. Generalmente sucede entre mujeres, porque al parecer es una actividad erótica que produce más placer si es entre chicas. Ya se sabe que la mayoría de los clientes de la industria porno, son hombres.
El gusto se rompe en géneros. Quiero decir que realizar esta práctica entre parejas comunes no es del todo recomendable, porque aunque se haya lavado una y cien veces, el trasero siempre esconde materia fecal y con ello posibles enfermedades.
Y en Japón, siempre tan innovadores esos muchachos, se nos han adelantado. Han inventado un WC que lo hace todo por ti. Estás tú ahí, perfectamente sentado, cuando al apretar cierto botoncito, zaz, sale un chorro de agua con presión para apuntar directamente y entonces hacer todo ese mismo trabajo allí mismo, cuantas veces lo creas necesario.
Bueno, mientras nos llega la tecnología, habrá que seguir haciendo todo de manera artesanal y casera, por mero placer o por limpieza... o ambas. Es una práctica realmente sencilla, que tu pareja (amante del sexo griego) agradecerá.
Y a ti te encantará. Además, por salud también es recomendable hacerlos. Es mejor la limpieza absoluta que andar por la vida con materia inservible que puede traerte enfermedades o afecciones intestinales.
¿Tú te has practicado enemas anales? ¿Cuáles han sido tus experiencias? ¿Lo haces también por placer? ¿Crees que todavía hay muchos prejuicios en torno a este tema?
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