Si se aprovecharan todas las energías renovables, sería posible reducir la demanda global de energía en 30% y convertir al mundo en uno "totalmente verde", aseguran los profesores Mark Jacobson, especialista en ingeniería ambiental y civil de la Universidad de Stanford, EUA, y Mark Delucchi, investigador de la Universidad de California-Davis.
Sus previsiones precisan la utilización de enormes plantas de energía renovable en grandes extensiones de terreno que actualmente parecen no estar disponibles, pero que en efecto existen y se podrían ocupar. Sus planteamientos han sido recopilados en la página de Internet Futurity.org y un artículo escrito por los académicos está disponible en la revista especializada en difusión científica Scientificamerican
Entre los elementos necesarios para lograr el objetivo de no contaminar a partir de 2030 se encuentran el establecimiento de 90 mil plantas de energía solar, de 3.8 millones de turbinas de energía eólica y de un número considerable de instalaciones fotovoltaicas y de plantas geotérmicas alrededor de todo el mundo.
Únicamente el establecimiento del número de turbinas de energía eólica propuesto requiere de un espacio comparable al de la isla de Mahattan, Nueva York, Estados Unidos. Pero hay que reiterar que el cálculo de consumo energético corresponde al de la Tierra entera.
Finalmente, los profesores Jacobson y Delucchi aseguran que el costo de generar la energía necesaria para todo el mundo a través de estos métodos sería menor al que se tendría por producirla mediante combustibles fósiles para 2030. Además, añaden que esta estrategia podría aplicarse independientemente de si se alcanza o no un acuerdo político en la cumbre de Copenhague sobre el medio ambiente que se realizará en diciembre de este año.