Cuando te dicen que una niña que acabas de conocer es del Oxford, piensas automáticamente: “es fresa”. También en la palabra “monjas” pero personalmente creo que con esa sí están bastante equivocados. La verdad es que sí, la mayoría somos un grupo de fresas, un poco pedantes y engreídas... pero aún hay niñas que no caen en estas calificaciones, y ahí es cuando entonces se les llaman las losers.
Las guerras del Oxford, son afortunada y/o desafortunadamente en silencio. Lo que crea la tensión en esta escuela es la diferencia de cómo tú acomodes tus prioridades. Si tu prioridad son los estudios, eres la nerd, y entonces te buscarán en el tiempo de los exámenes, te piden tus cuadernos, guías. Si otra de tus prioridades es el look, te conviertes en una superficial, y más aún si te operaste la nariz.
También existen las que prefieren su vida social, es decir, la cantidad de fiestas a las que van, antros, y cuántos amigos tienen, entonces ahí eres popular.
En el tiempo de descanso en el Oxford, es cuando se vuelve más obvio que hay “bolitas”. Literal, si tienes una cámara y tomas una foto desde cierta altura, lo único que veras es un patio gris con aros de todos los tamaños.
Ahora, para identificar a una niña Oxford puede ser fácil. Si ves que tiene una cadena con una cruz que trae el nombre de un chavo, es niña Oxford. Hay una tradición: cuando se cumple un mes con tu novio, se intercambian cruces con el nombre de la otra persona. También puedes encontrarlas en el sushi y starbucks de av. Toluca, simplemente busca un conjunto de chavas de blanco y azul, somos nosotras.
Pero la pregunta inicial era, ¿cómo sobrevivir a este mundo? Estuve pensando e intentando descifrar la respuesta y poder decirles algo concreto, pero pensándolo fríamente la única manera de sobrevivir es siendo tú misma. Si eres nerd adelante, si eres penosa, amigable, hiperactiva, superficial, sociable… sea lo que seas, solamente sélo pero orgullosa de ti misma.
Caerás sobre clasificaciones, obviamente, aún así el truco es que no te importe lo que los demás piensen de ti, solo preocúpate por lo que tus verdaderos amigos piensen. Porque de otra manera se te hará un poco tedioso la vida en el Oxford, la neta.
Así que la próxima vez que escuches que una chava es del Oxford, no pienses en fresa y mucho menos en monja, piensa que es una chava como cualquier otra y conócela, y ya por ti mismo verás cómo es.