Enfermedades cardiovasculares y otras, como el cáncer, podrán tratarse con células madre e imanes colocadas en las zonas del cuerpo más dañadas a nivel celular. La utilización del magnetismo incrementaría hasta en cinco veces la efectividad de dichas terapias. Así lo reporta el portal de Internet de la cadena inglesa BBC.
En pruebas hechas a conejillos de India afectados en sus tejidos cardiovasculares, un equipo de investigadores liderado por el doctor Mark Lythgoe demostró que es posible inyectar células progenitoras endoteliales en la sangre de los mamíferos y después dirigirlas con imanes hasta las arterias y el corazón, donde su función es más importante.
Este tipo de células se encuentra asociado con la mejoría del sistema cardiovascular en casos de infarto o padecimientos circulatorios. Los científicos recubrieron muestras de estas células con una sustancia creada con partículas microscópicas de hierro y posteriormente lograron dirigir sus movimientos con un imán ubicado fuera del cuerpo.
Logrado esto, fue posible hacer llegar a las células progenitoras endoteliales hasta los tejidos lesionados. Por ello, no se descarta el uso de esta misma técnica para otras terapias a nivel celular, como algunas que se han ideado para combatir el cáncer. "Focalizando anticuerpos se podría atacar con más precisión a los tumores cancerosos", opinó Lythgoe.
A decir de Peter Weissberg, de la Fundación Británica del Corazón: "esta investigación demuestra que los nanoimanes podrían ser utilizados para lograr que las terapias con células madre lleguen a áreas específicas del organismo. Particularmente en zonas dentro de los vasos sanguíneos donde la sangre fluye con rapidez y con alta presión".