"La música induce un cambio continuo, dinámico, y hasta cierto punto previsible, en el sistema cardiovascular" afirma Luciano Bernardi, académico del Departamento de Medicina Interna de la Universidad de Pavia, Italia, quien acaba de publicar los resultados de su estudio "La interacción dinámica entre la música, los ritmos cerebrales y cardiovasculares humanos" en la revista de cardiología Circulation.
Bernardi y su equipo, compuesto por médicos de Italia e Inglaterra, probaron la reacción de 24 personas sanas al oír fragmentos de canciones con distintos ritmos e intensidades, como una ópera de Puccini y un aria de Verdi; también probaron con diez segundos de silencio.
Midieron los latidos del corazón, el ritmo respiratorio, la presión sanguínea y la velocidad del flujo arterial del cerebro de los voluntarios y observaron que había una correlación entre su ritmo cardiovascular y de respiración y el <i>tempo</i> de la música.
Notaron que el aumento gradual de la intensidad sonora (crescendo) producía en los voluntarios un estrechamiento de los vasos sanguíneos (vasoconstricción) que generaba un aumento de presión sanguínea y de la velocidad de la respiración. Por el contrario, la música que mantenía un ritmo estable y lento causaba que los vasos sanguíneos se dilataran (vasodilatación) y que el voluntario se relajara y su respiración fuera pausada.
Los investigadores concluyeron que los cambios de intensidad de la música son benéficos para la circulación sanguínea. La ópera es uno de los géneros que arrojó mejores resultados al probarlo con los voluntarios. Los cambios de intensidad de ese tipo de música pueden constituir un ejercicio para el sistema cardiovascular.
En Reino Unido, la asociación Music in Hospitals ofrece música en vivo para pacientes de hospitales. Su presidenta, Diana Greenman, dice haber visto enormes beneficios en personas que han sufrido un derrame cerebral o un infarto.
"A menudo escucho de pacientes que han sufrido un derrame y que de pronto son capaces de moverse al ritmo de la música, después de haber quedado paralizados", afirmó Greenman en entrevista para la televisora BBC.