Debido a las ganancias que se obtienen, unas 80 mil personas están dispuestas a ofrecer sus servicios sexuales en el Reino Unido, a pesar de la violencia que existe contra las personas que se dedican a esta actividad, en un país donde uno de cada 10 hombres admite haber pagado por sexo.
Un audiodocumental realizado por la cadena 1Xtra de la BBC, relata la vida de las prostitutas de Gran Bretaña y las dificultades a las que se enfrentan diariamente.
Reúne testimonios de gente que trata de ayudarlas y de personas que contratan sus servicios. El programa radiofónico expone que en ese país existen aproximadamente 80 mil personas dispuestas a ofrecer sus servicios sexuales.
Jenny, una de las personas entrevistadas, relata uno de los incidentes de los que fue víctima: "Iba caminando cuando sentí que alguien me seguía. Un hombre me dijo que quería contratar mis servicios, pero le dije que no y luego recibí golpes en la cabeza. El hombre tenía una botella y no dejaba de golpearme. A veces llega un punto en el que me siento como si estuviera corriendo detrás de un autobús".
"¿Para qué denunciar la violencia?". Ésa es la pregunta que se hace Dionne Reid quien trabaja en un centro de apoyo para prostitutas. Ella constata que los ataques hacia las trabajadoras sexuales son comúnes.
"Llega un punto en el que las agresiones se vuelven normales", comenta. "Su autoestima cae tanto que llega un momento en el que ven los golpes como algo normal y muchas de las veces no denuncian la violencia o el abuso".
Esta situación no es exclusivamente femenina, sino también masculina. Olivier, un joven británico, comenzó a ofrecer sus servicios sexuales desde adolescente. "Estaba en la calle, cuando un hombre llegó, me miró, y nos quedamos viendo. Me siguió y yo le dije que si quería sexo tenía que pagar".
La ganancias por ejercer la prostitución pueden ser generosas, como el caso de una prostituta de tan sólo 15 años que ganó 100 mil euros en un año como prostituta de lujo de una agencia de Newcastle.
En Gran Bretaña las personas están dispuestas a pagar por sexo, como el caso de un hombre que dice que "una necesidad masculina es una necesidad masculina. Si necesito sexo, pagar es la manera más fácil de obtenerlo. No me siento avergonzado, pues no quiero una relación duradera".