Por Wendy Arroyo
La fresa, además de ser símbolo de pasión y sensualidad, es una de las frutas que las mujeres buscan para perder peso; no sólo por su bajo contenido calórico, sino por la escasa dosis de azúcar que contiene y su alto poder diurético.
Y es que los beneficios que las fresas brindan al organismo son muchos y muy variados, ya que sus componentes eliminan toxinas y residuos orgánicos; tienen un alto poder inflamatorio, regulan los niveles de colesterol en la sangre y depuran el organismo convirtiéndolas en el aliado perfecto para enfrentar la guerra contra el sobrepeso.
Pero no sólo es recomendada en dietas de adelgazamiento, el fruto también se sugiere en la alimentación de diabéticos, por su bajo aporte de azúcar y como mecanismo preventivo de enfermedades respiratorias, debido a su riqueza en vitamina C. Además, consumirlas habitualmente, tanto en forma de fruta como de infusiones, nos ayudará a mantener una piel más elástica y joven.
El único inconveniente que un régimen nutricional puede sortear es que esta fruta sólo podemos saborearla por temporadas ya que no es comercializada todo el año.