Desde niño fue hiperactivo. La directora de la escuela, preocupada por la situación académica del infante, aconsejó a sus padres llevarlo al psicólogo e introducirlo en alguna actividad deportiva. Fue así como inició a formarse una promesa de los clavados en México; su nombre: Yael Castillo.
"Es una historia chistosa, antes fui muy hiperactivo y tenía bastantes problemas en la primaria. Un día la directora citó a mis padres y les dijo que aparte de necesitar ir al psicólogo necesitaba practicar un deporte para canalizar la energía y no estar todo el día parado en el salón", comenta Yael Castillo en entrevista para tva.com.mx
De la diversión nació su pasión
Es originario del Distrito Federal, comenzó en natación, pero pronto se cambió a los clavados, donde descubrió su verdadero talento, pues pese a los pocos meses de entrenamiento, sus resultados fueron excepcionales en comparación con sus compañeros que tenían años practicando.
"Iba a los clavados por mera diversión, al principio, y poco a poquito a las competencias; en la primera recuerdo que quedé en sexto lugar". La separación de su primera entrenadora, le trajo nuevos retos, pues tuvo que ingresar a la unidad 23 del Seguro Social, en donde tuvo que iniciar desde cero en compañía del profesor Iván Bautista.
"Jorge Rueda me llamó para estar en la selección nacional, pero me pidió que esperara un poco".
Antes de Beijing, el joven clavadista trabajó duro para cumplir su objetivo: Se despertaba en las madrugadas para hacer ejercicio, dejó los salones de clases por los trampolines, hasta tomó clases de ballet para mejorar su postura, giros y puntas, sin embargo, el resultado pronosticado no llegó.
"Todo pasó muy rápido, siento que tuve la oportunidad y acepto que fue por mis errores que no se obtuvo el resultado esperado, pero también yo llevaba un año cuatro meses entrenando ", puntualiza Yael, quien no cumplió el ciclo de cuatro años de entrenamiento y competencias debido a una lesión.
Su miedo: Las lesiones
Una triple fractura en el tobillo lo alejó de los clavados durante un año y dos meses, aproximadamente. El 31 de julio de 2006 fue intervenido; su familia, amigos y, sobre todo, su entrenador le inyectaron la confianza que necesitaba para salir adelante y cumplir su sueño olímpico.
"Fue una gran desilusión que me halla lastimado, ahí se borró todo mi esquema, algunas personas decían que no podría volver hacer ejercicio de alto rendimiento, fue una etapa muy fea, desagradable."
El universitario
Actualmente estudia la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Anáhuac del Sur, donde ha podido combinar el deporte con su profesión; aún cuando también le atraen las leyes: "Estuve en derecho, pero se me complicó y comunicación es más abierto y me siento muy bien".
"La verdad que casi nunca ando afuera, soy muy hogareño"
Como todos los jóvenes, Yael sale a divertirse; le gusta tener nuevas amistades, pero prefiere quedarse en casa a ver películas; cuando sale por las noches, se sorprende al ver a otros chavos manejando en estado de ebriedad.
La Serie Mundial
Alguna vez pensó en dejar su pasión por una playera de futbol; entre sueños, se reinventó y aún cuando la fama le llegó rápido, hoy se centra en sus objetivos. El próximo 21 y 23 de abril, lo veremos en el cierre de la Serie Mundial en México, donde sólo participan los ocho mejores clavadistas del mundo.