Por: Miguel Ángel Pallares
Con las doce campanadas del Año Nuevo, vienen casi unidos, los propósitos que cada persona se hace. Algunos quieren bajar de peso, otros estudiar más; las vertientes en cuanto a deseos pueden llegar a ser infinitas, sin embargo, ¿cúantas personas terminarán el 2009 y dirán: ¡uff!, cumplí lo que me propuse?
Según el psicólogo Andrés Ericcsson, investigador de la Universidad de Florida, en su libro Expert Performance: Its Structure and Acquisition, menciona que estudios realizados con atletas olímpicos, músicos de nivel mundial y grandes maestros del ajedrez, demuestran que el rasgo que los une es la capacidad de motivarse ellos mismos para llevar a cabo una rutina de entrenamiento implacable.
Para que un propósito pueda pasar de ser un mero pensamiento a una realidad, un factor de gran importancia es la motivación. La definición más sencilla de esta palabra es: dar causa, razón o motivo para la realización algo.
Cuando estamos motivados tenemos la fuerza necesaria para realizar tareas que pueden ser tediosas, pero, cuando estamos desmotivados, las actividades más excitantes las vemos bajo un cristal de desasosiego.
Cada persona tiene una forma especial para motivarse, y si no, puede leer a continuación algunas formas de como los jóvenes nos motivamos:
"La vez que más me he puesto a estudiar fue cuando mi mamá le pegó a mi orgullo y me dijo que si seguía con mis malas calificaciones me iba a quedar como "x" persona, sin oficio ni beneficio. La verdad me puse a estudiar mucho para demostrale que yo era una persona que podía con la escuela", dijo una joven.
"Me siento motivado cuando me salen las cosas, por ejemplo, cuando me pongo a estudiar y mis calificaciones suben me siento con las fuerzas para seguir echándole ganas, por eso procuro mantener los resultados ya que si las cosas se ponen mal, me siento pésimo", resaltó Luis, un joven de 17 años.
"Para motivarme yo me doy premios, si saco un diez o algo que repropuse me compro una paleta de hielo o un chocolate, eso hace que cuando me esté preparando recuerde que voy a tener una recompensa", aseguro Michelle, una estudiante universitaria de Química.
La pregunta que viene a la mente es ¿cómo surge la motivación? Existen 3 elementos básicos de los cuales proviene la motivación.
1) El deseo. Lo que se quiere alcanzar nos debe atraer, una cualidad que sirva de gancho para que deseemos alcanzar ese objetivo.
2) El poder. Los objetivos deben de ser alcanzables, ya que no hay mayor desmotivador que tener como meta algo imposible.
3) El deber. Cuando algo demanda una acción de nosotros es una forma en la que surge la motivación.
Existen dos tipos de motivación, la intrínseca, que viene de adentro, es decir que las tareas del individuo son su recompensa. El segundo tipo es llamada extrínseca, para quienes están motivados extrínsecamente, sus recompensas son factores externos.
Los deseos, las posibilidades y el deber son diferentes en cada persona, la motivación depende de lo que somos y como vemos la vida. Lo que es importante es encontrar nuestra propia forma o formas de motivarnos y hacer a un lado todo aquello que nos impide lograr lo que queremos.
A ti ¿qué te motiva?