Luego de varios años de no presentarse en la capital
mexicana, el grupo estadounidense R.E.M. concluyó aquí su gira internacional
con un derroche de energía en el Auditorio Nacional.
Acompañada de su nuevo álbum Accelerate,
la banda cumplió ante cerca de nueve mil fanáticos con temas emblemáticos y
algunas sorpresas como un arreglo acústico, sin dejar de lado los tintes
políticos y la energía del vocalista Michael Stipe, quien bajó del escenario en
dos ocasiones.
Desde los primeros acordes de R.E.M., a pesar de que
salió al escenario con más de una hora de retraso, logró la comunicación con el
público con temas como "I took you name",
"What's the frecuency, Kenneth", "Fall
on me" y "Drive".
Stipe agradeció entre canción y canción a sus
seguidores, con unas cortas pero emotivas palabras en español, al externar en
varias ocasiones "muchas gracias".
El vocalista expresó: "Buenas
noches, estamos muy emocionados de estar aquí esta noche, muchas gracias por
acompañarnos", para luego dar paso a otros temas emblemáticos
de la banda como "Ignoreland", ""
Disturbance at the Heron House", "Hollow
man", ésta última a la que consideró como una de sus
favoritas.
Uno de los momentos más significativos para la banda y
para el público fue con el tema "Electrolite",
pues Micheal Stipe pidió a la audiencia, conformada en su mayoría por jóvenes y
adultos, que encendieran sus celulares para recrear la sensación que le produjo
ver la Ciudad de México desde las alturas cuando el avión en el que viajaba
aterrizó aquí.
El grupo conformado además por Peter Buck (guitarra) y
Mike Mills (bajo), escribió así su historia en el Auditorio Nacional, donde
demostró que son una de las bandas favoritas del rock desde los años 80 y
continúan como una de las más creativas, pues durante el recital una pantalla
gigante al fondo del escenario marcó de cerca cada uno de los movimientos del
vocalista en imágenes en blanco y negro, que contrastaba con la gran cantidad
de luces atrás y sobre ellos.