A finales de 1970 y comienzos de 1980 se
identificó una enfermedad rara que daba principalmente a las mujeres jóvenes en
Estados Unidos; llegaban niñas al hospital con síntomas de gripe común, después
se quedaban internadas cuando veían que sus síntomas eran más fuertes, seguía
una erupción en la piel similar a una quemadura solar, descamación, y despues
el fallecimiento. Por la poca información que había, se tardó en saber qué era
lo que estaba causando esas muertes.
A este padecimiento se le llamó Síndrome
de Shock Tóxico, por ser parecido a los síntomas de un Shock. En esa ápoca
estaba muy difundido el uso de tampones de gran absorción durante la
menstruación y cuando no se sabía nada de esta enfermedad se creía que era su
única causa. Ahora se sabe que sí están relacionados, pero no es el único
factor para contraerlo. De hecho, lo puede contraer cualquier persona: niño,
hombre, mujer o ancianos.
El SST es causado por toxinas producidas
por una bacteria llamada Estafilococo Áureas, se encuentra comúnmente en
la piel, la nariz, las axilas, la ingle, o la vagina. Esto es algo "normal",
porque la mayoría de las personas tienen anticuerpos que pueden luchar si esta
bacteria se convierte en algo malo, pero hay una pequeña cantidad de personas
que no. El Síndrome de Shock Tóxico es una enfermedad muy rara que si no se
reconoce a tiempo y no se trata puede llegar a ser fatal.
Aunque los primeros casos comprometían
principalmente a mujeres que utilizaban tampones durante sus períodos, sólo la
mitad de los casos actuales se asocian con la menstruación; debido a los cambios en la
fabricación de los tampones, la incidencia del Síndrome del Shock Tóxico
inducido por tampón ha disminuido en más del 40%. En una población como Reino
Unido de 60 millones de habitantes hay un aproximado de 40 casos de SST al año,
de los cuales la mitad están relacionados con los tampones según el Servicio
Laboratorio de Salud Pública. Recuerden
que también se puede presentar en hombres y niños.
Hay que estar muy pendiente de los síntomas, porque
aparecen de repente y se pueden confundir con una gripe común antes de padecer
otros síntomas del SST, el cual se desarrolla rápidamente en cualquiera y si no
se atiende rápido puede ser fatal. La presencia de esta enfermedad en América Latina es casi
nula, pero existe. El número de casos es muy bajo, pero más que tratar de
alarmarlos se trata de difundir la información pertinente para que en dado caso
se pueda reconocer y tratar.
Los factores de riesgo abarcan:
- Uso de anticonceptivos de barrera, tales como
el diafragma y la esponja vaginal
- Uso de tampón vaginal, particularmente si se
deja por mucho tiempo
- Cuerpos extraños o tapones (como los que se
utilizan para detener el sangrado nasal)
- Lesiones en la piel, tales como quemaduras o
picaduras de insectos.
- Parto reciente
- Cirugía
- Heridas quirúrgicas.
- Infección actual por Staphylococcus aureus
- Problemas inmunológicos, tales como la diabetes
o SIDA.
- Enfermedad pulmonar
- Enfermedad cardiaca
Los síntomas de ambos tipos incluyen:
- Fiebre
alta
- Erupción parecida a la de la insolación.
- Baja presión sanguínea.
- Shock.
- Escalofríos.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Diarrea.
- Dolor abdominal.
- Dolor de garganta
- Ojos rojizos.
- Dolor de Cabeza.
- Confusión.
- Convulsiones
- Somnolencia.
- Dolor en las articulaciones o músculos.
- Secreción vaginal (puede ser acuosa o con sangre).
- Hinchazón en el rostro y párpados.
- Enrojecimiento de ojos, boca y garganta
- Hipotensión (presión arterial baja)
- Insuficiencia en órganos (generalmente los riñones
y el hígado)
- Descamación de la piel, especialmente en las
palmas de las manos y plantas de los pies.
Prevención
La mejor prevención es educar sobre
medidas de higiene, evitar la automedicación (especialmente el uso de pomadas
con fines cicatrizantes), estimular la consulta profesional para el manejo de
lesiones de piel y mucosas, y ser muy cuidadoso en condiciones predisponentes
como la varicela.
Se
puede disminuir el riesgo del Síndrome de Shock Tóxico mediante el uso de
tampones menos absorbentes, cambiándolos con más frecuencia y utilizándolos
sólo de manera intermitente, es bueno intercambiarlos con el uso de toallas
sanitarias durante el período menstrual.
Si los
llegas a utilizar no olvides: lavarte las manos antes y después de insertarte
el tampón, cambiarlos regularmente (no más de 8 horas), nunca insertar más de
uno al mismo tiempo, antes de usarlo durante la noche ponerte uno nuevo y
renovarlo al despertar.
Dentro
de los empaques de tampones de cualquier marca debe venir un folleto
informativo sobre el Síndrome de Shock Tóxico, esta información debe estar
actualizada así que no olvides checarla.