Chorros de sangre, gritos que desgarran la noche, la
respiración entrecortada del personaje en turno que corre por su vida seguido
de un "ente" maniático con complejo de carnicero. El cine de terror ha
fascinado desde hace décadas al mundo entero, siendo la delicia de los que
buscan emociones fuertes.
No es cosa de risa
Pero hemos de admitir que en aras de causar miedo, ha
tenido algunos altibajos, y no es para menos ya que es uno de los géneros más
difíciles del séptimo arte, pues "asustar" no es cosa de risa:
"El terror no es solamente un sujeto con hacha
persiguiendo cristianos. Tiene su lenguaje, sus técnicas. En realidad, el
terror es muy especifico y no cualquiera puede causar ese efecto que te
mantiene pegado al asiento", comenta en exclusiva para tva.com.mx, Alfonso Malpica
Brito, quien actualmente y con motivo de estas macabras fechas, imparte un
curso de cine de terror en la Casa de las Humanidades en coordinación con el
Centro Universitario de Estudios
Cinematográficos (CUEC).
"Sí, sí, tiene características definidas que a través
de los años se han ido depurando. Por ejemplo, algunas de las principales
serían el elemento anormal: siempre va a existir un agente
perturbador que desencadene la trama (un monstruo -como en los inicios del
género-, un psicópata, o bien, un elemento sobrenatural -fantasmas, demonios, etcétera-).
El punto de vista del espectador, recurso usado
para hacer sentir a la audiencia que ve a través del monstruo. Esto porque, en
palabras de Malpica, "puedes sentir el
placer de ver cómo están matando a alguien o cómo corren y escapan"; y el uso del primer plano, que según cuenta
remonta al desmembramiento en pantalla.
"Existe una anécdota: en algunas culturas
africanas en cuanto vieron el primer plano de alguien, pensaron que tenía la
cabeza cortada, lo que les ocasionaba un miedo espeluznante."
Aunque habría
que agregar otras, como el hecho de que una buena película de terror siempre
dejará algo a la imaginación; también la oscuridad y el maquillaje son
importantes, no sólo descuartizar y tirar chorros de sangre, nos comentó el
morelense.
Según explica, estos elementos, bien manejados,
convierten a una película en auténtico cine de terror, pues se trata de crear
una atmósfera, es decir, que en conjunto el filme provoque tensión continua y
no sólo meter cada cierto tiempo una imagen y un sonido fuerte que te hagan
saltar como usualmente se hace.
Aquí les dejamos la
lista de películas que para Alfonso Malpica son de las mejores en este
rubro. Claro no están todas (es muy personal) y se enfoca en aquéllas que en su
momento fueron un hit en el cine
de terror o aportaron algo nuevo al género.
Frankenstein (1931)
La mancha voraz (1958)
Psicosis (1960)
Repulsión
(1965)
La noche de los muertos vivientes (1968)
El exorcista (1973)
Tiburón (1975)
El despertar del diablo (1981)
Pesadilla en la calle del Infierno
(1984)
Ringu (El Aro) (1998)
La bruja de Blair (1999)
Otras películas serían la serie de Guinea Pig además
de filmes japoneses del género snuff,
Necromantik, Holocausto Caníbal, entre otras que
debido a su contenido no son aptas para todo tipo de público.
En la segunda
parte de esta nota, exploraremos un poco las diversas formas en que el género
ha variado, además de un brevísimo acercamiento al cine de terror mexicano.
¿Que piensas del cine de terror? Envíanos una lista
de tus películas favoritas de todos los tiempos en cuanto a este género.