Es tal el boom
de los sitios para ver videos creados por usuarios, que las grandes productoras
han visto un mercado nuevo para ofrecer sus productos, ahora con el formato de
series. Y es que se encuentran videos secuenciales que narran una historia y
tienen una duración de entre dos y seis minutos, en comparación con los 30 ó 60
minutos de un programa de este tipo en la televisión.
Veamos los
ejemplos. Empecemos con el canal FOX,
recientemente presentó The Cell, la primera webserie de la
empresa que consta de 20 capítulos con una duración de dos minutos cada uno;
narra la historia de Spence, un joven que se encuentra encerrado en una cárcel
sin reglas y sin saber cómo llegó a ese lugar; desde el 7 de octubre se puede
ver un episodio diario.
Por su parte,
Televisa presentó La doble vida con 13 episodios; esta webserie
aborda la historia de seis jóvenes que tienen en común su apego por Internet,
lugar donde plasman sus sentimientos y propician la relación con personas a
través de la red; será los lunes y jueves cuando estén disponibles los
episodios que duran en promedio 5 minutos.
También existe The
Circles, una serie independiente y en inglés que narra los pensamientos
de un grupo de amigos que se reunirán en una fiesta después de 10 años de haber
salido de la secundaria, una propuesta parecida a Salvados por la campana
y Dawson's Creek, sólo que con un promedio de duración de seis minutos
por episodio.
Y no podían faltar
los ejemplos que se hospedan en YouTube,
que alberga a directores que se arriesgan a experimentar para hacer sus propias
series; una cámara, un guión y muchas esperanzas es lo necesario para realizar
algo como Dull Hill , serie que refleja cómo
pasa el tiempo un grupo de amigos: aburrimientos, bromas, felicidades y enojos
están plasmados en esta webserie de cinco episodios.
Con tintes
cómicos también encontramos We need girlfriends y con la cual
muchos se identificarán a lo largo de
sus 11 episodios; cuenta la vida de tres amigos nerds que buscan
entender a las chicas para salir con ellas; lo interesante de esta producción
es que utiliza música de bandas independientes y las invita a aportar sus
ritmos a la serie a través de su sitio en Internet.
Y como éstos
deben haber muchos otros ejemplos, donde se demuestra que la tendencia es
convertir a Internet en televisión, recordemos que algo similar sucedía con el
celular en 2005, cuando apenas se convertía en un asistente todo poderoso.
Entonces, se apostó también por llevar formatos de programas televisivos a él,
pero la premura y las ganas de penetrar a fuerza este mercado, arruinó las
producciones para los móviles; un ejemplo es el de Fox, que creó una serie
especial de 24, titulada 24:Conspiracy, con una temporada de 24
episodios, cada uno de un minuto, descargables a través de su sitio de Internet
o en el celular con un link enviado por sms; al final pasó sin pena ni gloria.
¿No sucederá lo mismo con las webseries?
o ¿con los grandes presupuestos de las productoras en su afán de no ser
desplazadas por sitios que sí permiten la retroalimentación con el público y
los creadores de contenidos?