Nueva York.- Una falange
de médicos en batas blancas promueven cigarrillos Camel en una exposición
inaugurada esta semana en la Biblioteca Pública de Nueva York.
Estrellas de cine y
astros de las Grandes Ligas aparecen también en la muestra, en anuncios
publicitarios de cigarrillos de entre los años 20 y los 50. Hasta Santa Claus
está presente, disfrutando de un Pall Mall.
La exposición, titulada Ni
siquiera una tos: Imágenes usadas por las compañías de tabaco para esconder los
peligros del tabaquismo, se inauguró ayer y estará en la rama de Ciencia,
Industria y Negocios de la biblioteca, en la Avenida Madison, hasta el 26 de
diciembre.
La muestra fue curada
por el doctor Robert Jackler, un decano asociado de medicina en la Universidad
de Stanford.
Jackler dijo que él y su
esposa, Laurie, escogieron los anuncios de entre unos 5 mil que comenzó a coleccionar
cuando a su madre, una fumadora empedernida, le diagnosticaron cáncer pulmonar.
Ella murió el año pasado.
''Para nosotros fue un
homenaje a mi madre'', dijo Jackler en una entrevista telefónica.
La muestra contiene
centenares de anuncios de revistas como Life y Saturday Evening Post,
manipulados digitalmente para restaurar los colores.
En una campaña de Camel
desde 1946 hasta 1952, se ve a médicos mirando a través de microscopios,
haciendo visitas a casas y anunciando, ''¡Es un niño!''. Los anuncios proclaman
que un sondeo reveló que ''más médicos fuman Camels que ningún otro
cigarrillo''.
En ese sondeo, dice
Jackler, los médicos que asistieron a una convención recibieron paquetes de
Camel y se les pidió entonces que nombrasen su marca favorita.
Muchas de las
afirmaciones de los anuncios son risibles ahora, cuando los paquetes de
cigarrillos tienen advertencias sobre los graves riesgos del tabaquismo.
Los viejos anuncios
dicen que los cigarrillos mejoran la disposición y ayudan a la digestión. ''Pruebas
científicas'' demuestran que Lucky Strikes y Chesterfields son más suaves que
otros cigarrillos.
Jackler dijo que las
intenciones de los anuncios son las mismas ahora que hace medio siglo: inducir
a la gente, especialmente los jóvenes, a fumar.
''Uno cometería un error
si dijera que los anuncios eran malos antes y buenos ahora'', dijo. ''El
mensaje es exactamente el mismo''.
En Internet:
Biblioteca Pública de Nueva York: http://www.nypl.org
Imágenes de los anuncios en la escuela de
medicina de Stanford:
http://lane.stanford.edu/tobacco/index.html