Un tribunal indio dio hoy luz verde al estreno de la película Hari Puttar, al echar por la borda un recurso de Warner Bros que pedía suspender su lanzamiento por estimar que el nombre se parecía demasiado al de un conocido niño mago
Nueva Delhi.- Un tribunal indio dio
hoy luz verde al estreno de la película Hari Puttar, al echar por la borda
un recurso de Warner Bros que pedía suspender su lanzamiento por estimar que el
nombre se parecía demasiado al de un conocido niño mago.
Los jueces aceptaron el
argumento de la productora india, según la cual su película se basa en un guión
original y su título significa, tanto en hindi como en punjabí, hijo de Dios,
informaron las agencias indias.
"Nuestra película
es diferente, no tiene nada que ver con ninguna otra. El nombre depende sólo
del personaje, que se llama Hari. Y Puttar significa hijo en punjabí", aclaró Jenette Banis,
la secretaria de la productora Mirchi Movies.
La película cuenta la
historia del joven Hari Prasad Dhoonda, un punjabí de 10 años que emigra con su
familia al Reino Unido, después de recibir su padre un encargo del Ejército
indio para trabajar en un proyecto secreto.
El padre, el profesor
Dhoonda, mantiene el proyecto guardado en su casa, en un chip confidencial que
atrae enseguida la atención de un malvado mafioso y sus sicarios.
En un giro que recuerda
a otro éxito de Hollywood (Mi pobre Angelito,
1990) la familia se va de vacaciones pero deja en casa al pequeño Hari Puttar, quien mostrará su
valentía cada vez que los ladrones intentan apoderarse del chip del profesor
Dhoonda.
"Habla de la
libertad de un niño cuando se queda solo en casa con su primo, y de las
situaciones divertidas que ocurren cuando dos ladrones intentan entrar en la
casa",
dijo a la agencia IANS el productor, Munish Purii.
Para apuntalar la
originalidad de Hari Puttar: una comedia de terrores, los productores hacen
hincapié en que en la película, a diferencia de Mi pobre Angelito, hay canciones y un
personaje animado amigo del chiquillo, que le ayuda a superar la soledad.
Las "originalidades"de
Hari no convencieron a Warner Bros, propietaria de los derechos de la
franquicia Harry Potter, que llevó en agosto el caso a los tribunales para pedir la
suspensión del estreno de la cinta -previsto el pasado día 19-, al menos con su
título actual.
Pero hoy, la jueza Reva
Khetrapal, del Tribunal Superior de Nueva Delhi, decidió que no existe "nada en
común"entre los nombres Hari Puttar y Harry Potter, por lo que
permitió a su productor seguir adelante con el estreno, previsto para el
próximo viernes.
Hasta el momento, la
industria cinematográfica india no se ha prodigado en exceso con películas
dirigidas al público infantil, aunque los productores esperan que la polémica
sirva para llevar a los cines a los espectadores más curiosos.
La industria de Bombay
ha sido históricamente proclive a inspirarse en sus colegas estadounidenses y
usar personajes, secuencias y argumentos que a veces no se diferencian ni en la
letra que separa a Bollywood de Hollywood.
Éste, de hecho, no es el
primer "hermanito"que
le sale a Harry Potter: en la película Aabra
Ka dabra, los espectadores asisten a las desventuras de un niño huérfano
de un famoso mago que acude a una escuela de magia y encuentra a antiguos
amigos de sus padres.
Los medios indios
llegaron a calificar a "Bollywood"como una "factoría del robo", después de que el año
pasado el filme Partnersufriera una amenaza de demanda por parte de la
productora de Will Smith, enfadada por el parecido de la cinta con Hitch(2005) .
En el caso del niño
mago, los propietarios de sus derechos ya habían logrado con éxito en la India
que un editor retirara el libro Harry Potter en
Calcuta, en el que el héroe conocía a personajes clásicos de la profusa
literatura bengalí.
A pesar de su
beligerancia contra la supuesta violación de la propiedad intelectual, Warner
Bros tendrá ahora que resignarse a ver en la gran pantalla las aventuras del
pequeño Hari Puttar y sus técnicas para espantar a los ladrones.