Para
Riverbend, una joven iraquí experta en informática, fue el espacio idóneo para
desahogarse. Al igual que millones de bloggers
comenzó posteando su vida a partir de 2003. Ya sabes, temas "comunes" como cómo
conseguir servicios básicos, surcar las calles en medio de una ocupación
extranjera, cruzar de un país a otro en calidad de refugiado y despertar, de
vez en vez, tras el estruendo de los bombazos.
En
fin situaciones por las que muchos pasan, tal vez no aquí en México, pero que
indudablemente existen y que ella plasma en su blog: Baghdad Burning.
"Encontramos dos familias conocidas mientras
esperábamos nuestro turno. Nos saludamos como antiguos amigos largo tiempo
perdidos e intercambiamos números de teléfono y direcciones en Damasco,
prometiendo visitarnos. Me di cuenta de que el hijo de 23 años, K., faltaba.
Contuve mi curiosidad y no quise preguntar dónde estaba. La madre parecía más
vieja de lo que recordaba y el padre parecía absorto en sus pensamientos o
quizá era pena. No quise saber si K. estaba vivo o muerto. Necesitaba creer que
estaba vivo y prosperando en alguna parte, sin preocuparse de fronteras, ni visados.
La ignorancia es verdaderamente una bendición a veces..."
Fragmento, Bloggers without borders, octubre 2007.
Riverbend
narra desde su propia vivencia la ocupación norteamericana en Bagdad al "finalizar"
la guerra en 2003. Más allá de lo visto en los noticiarios nos cuenta sucesos,
sentimientos e historias de su cotidianeidad, transmitiéndole a millones de
lectores alrededor del mundo toda su incertidumbre.
Emotividad e ironía
Bagdad Burning es uno de los blogs iraquíes
más consultados y su popularidad alcanzó tales niveles que se publicaron dos
compilaciones; además de obtener el Bloggie
2006 a la "Mejor Bitácora de África y Oriente Medio" y estar entre los tres
primeros lugares del premio "Lettre Ulyses" de 2005 como mejor reportaje y
blog, entre otras menciones.
Cabe
resaltar que tanto la edición impresa
como sus textos en la web -originalmente escritos en inglés-, tienen traducción al español y se pueden
encontrar en la página: http://bagdadenllamas.blogspot.com/,
donde al parecer se encuentra hasta el último post publicado en
octubre del año pasado.
Debido
al carácter de los textos y los riesgos que podrían correr tanto ella como su
familia, la autora tomó la decisión de permanecer en el anonimato, lo cual fue
utilizado por sus detractores para tachar sus escritos de "subjetividades".
Respondiendo a esto, Sarah Babiker -doctoranda del programa de
Estudios Internacionales Mediterráneos de la UAM- señala en un artículo que
"rechazar lo que aporta esta obra como un mero relato subjetivo supone
una doble pérdida. En primer lugar, se renuncia a conocer una de las guerras
minúsculas que componen la Guerra en mayúsculas, aquélla objeto de los tratados
académicos. En segundo lugar, se reniega de las oportunidades que las nuevas
tecnologías aportan, la de tener acceso a un diario actualizado desde el mismo
escenario de la guerra, con la posibilidad añadida de interactuar con el autor
y con otros lectores."
Más adelante menciona: "El testimonio de Riverbend no tiene tanta importancia en cuanto si sus opiniones
son más o menos fundadas, o si la información que dispensa más o menos creíble.
La rabia contenida en sus palabras, la frustración cotidiana, dan una
información complementaria fundamental acerca de la guerra, al tiempo que
permite una aproximación humana que facilita la empatía".
¿Qué
encontrarás en este blog?
Pues no
el frente de batalla, no acción o aventura, pero sí la reconstrucción de un
Irak que quedó oculto tras los dimes y diretes políticos, la denuncia de
alguien que como tú o como yo vio perturbada su realidad (que de por sí, ya era
difícil) para convertirse en un grito de denuncia. Eso, además de una narrativa
sencilla, fluida y emotiva, con agudos toques de sarcasmo e ironía.
"Este año especialmente ha constituido un punto de inflexión.
Prácticamente cada iraquí ha perdido demasiado. Demasiado. No hay forma de
describir la pérdida que hemos experimentado con esta guerra y esta ocupación.
No hay palabras para reflejar las sensaciones que te produce saber que
diariamente se encuentran casi 40 cadáveres en diferentes estados de deterioro
y mutilación. No existe compensación por el denso, negro nubarrón de miedo que
cuelga sobre la cabeza de todo iraquí".