Lo que empezó como un juego fue tomando seriedad, hasta convertirse en lo que hoy es: La convocatoria que más usuarios ha recibido en la historia de Facebook, sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas puesto que podrían estar en problemas legales si es que Facebook así lo determina:
“El concurso está basado en las herramientas sociales que entrega Facebook y se ha tratado que la empresa nos escuche y nos tome en cuenta para así hacer algo en conjunto, pero lo están manejando y estudiando; lo que queremos es evitar problemas legales por manejar la marca para realización del concurso” comenta Italo, creador de la competencia.
La falta de acuerdos ha hecho que aunque Italo tenía contemplado internacionalizar el concurso, ahora se conforma con terminarlo de la mejor manera en Chile: “Se puede dar pero dependerá de Facebook, porque no tienen políticas claras y hay temas que se dejan abiertos, pero es viable que se cree Miss Facebook Universo, además de que los concursos reales están desprestigiados, en cambio una red social se presta para abrir una convocatoria en distintas partes y de una manera rápida.”
Otro de los problemas que ha tenido que surcar Italo, quien se dice ser un amante de los proyectos pioneros, es la clonación, robo y perfiles falsos, sobre eso le preguntamos cómo contrarresta el que se infiltren al concurso menores de edad o gente “falsa”:
“Cada niña tiene que agregar a un administrador como amigo y así entramos en el perfil de ellas y vemos si es verdadero y si sus fotos corresponden y en el caso de las menores de 18 años, les decimos que no; aunque existe la posibilidad de que se nos haya ido alguna, llegará el momento en que se tengan que presentar con documentos y es ahí donde se les dirá que no cumplen con los requisitos.”
Hablan las chicas
Una de las víctimas de Facebook es Julié Silva Lueiza de 23 años, quien se considera a sí misma como la belleza chilena en toda la extensión de la palabra (morena, estatura y peso promedio, personalidad), aunque tiene ascendencia brasileña. La experiencia en un principio le resultó grata, pero con el transcurrir del tiempo fue víctima de múltiples ofensas por parte de hombres que frecuentaban su perfil, incluso la llamaron prostituta:
“Un chico me empezó a llamar prostituta nada más porque me inscribí al concurso, obviamente ya lo borré de mi lista de contactos, así como lo hice con otros, porque llegó un momento en que tenía más de mil contactos y no conocía ni a 300”.
A pesar de ser un concurso abierto, a Italo no le preocupa el uso de fotos obscenas o con desnudos: “Es un concurso abierto, donde hay amas de casa, abogadas, estudiantes, señoras con hijas, y al ser Chile un país conservador, la gente discrimina fotos de desnudo, pero fue un concurso aceptado por la opinión pública porque no tiene la intención de utilizar a la mujer.”
En esta competencia destaca, a diferencia de los concursos tradicionales de belleza, que no se discrimina a las mujeres con hijos o embarazadas y, por lo contrario, se les da la oportunidad de participar en igualdad de condiciones: “No me parece bien que este tipo de concursos tengan esta regla, ya que limitan a muchas mujeres que son mamás y son bonitas e inteligentes. Mi hija es lo más lindo e importante que tengo, ella me cambió la vida, quizás si tuviéramos misses-mamás, tendríamos mujeres que aportaran más de lo que aportan hoy en día”, comentó Paula Gotelli, concursante de 21 años y estudiante de Comunicación Audiovisual.
La polémica
El constante cambio de reglas en el concurso, ha causado polémica entre las chicas; en un principio, se dijo que se escogería a la ganadora con base en posteos, pero conforme fue avanzando, se decidió que sería un jurado quien elegiría a la ganadora; tal decisión causó malestar entre las aspirantes al considerar que ese método es el que se utiliza en un concurso tradicional.
“En un principio, no me gustó, porque cambiaron las reglas, pero después cuando supe bien los cambios, me gustaron; a través de votaciones, el público pasará a sus favoritas a la segunda fase y después un jurado crítico será el que elija a la ganadora,” comenta Julié.
El comité organizador tiene contemplado hacerse de los derechos de representación y de imagen de las 50 finalistas con el firme propósito, según palabras del propio Italo, de que “la fama a la que se hagan acreedoras, será producto de lo que nosotros organizamos”.
A pesar de que el concurso les ha dado la oportunidad de saltar a la fama, muchas toman con mesura cada propuesta laboral y sólo piensan en seguir su vida tal y como era antes de que los reflectores del mundo se volcaran hacia ellas. Cualquiera puede ganar.
¿Cuál crees que sea el desenlace de este tipo de concursos? ¿Crees en los concursos de belleza?