La enorme riqueza de las culturas y sus representaciones artísticas, como el caso de la música, fueron fuente de inspiración para que Putumayo World Music naciera en 1993 con el sueño de dar a conocer los ritmos del mundo.
A pesar de que no tienen fuertes campañas publicitarias, como pasa con las grandes casas disqueras, ya tienen 15 años de llevarle a la gente los compases de rincones muy remotos del mundo.
Fueron los oídos de Dan Storper los que desarrollaron el sueño de Putumayo World Music. Todo comenzó cuando en 1975 Dan fundó la tienda de ropa Putumayo, un pequeño local en la ciudad de Nueva York, que se abastecía con artesanías que el mismo adquiría en sus viajes a Latinoamérica.
El gusto de Dan fue creciendo, al grado de que en 1991 conoció en la Bahía de San Francisco a una banda africana llamada Kotoja. Fue entonces que para 1993 se realizaron las primeras dos compilaciones de música del mundo. Ese mismo año, y gracias a la asociación con Michael Kraus, se lanzó el sello discográfico.
Para 1997 Dan decide vender las tiendas Putumayo y se alía con el etnomusicólogo Jacob Edgar; ambos fijan su atención a la música parisina, la de Río de Janeiro, Nueva Orleans, Johannesburgo y otros centros musicales. En 2000, se consolida Putumayo World Music en Europa, permitiendo mejores alianzas musicales que los llevarían a Sudamérica, Asia, África y Oceanía.
La persistencia de Dan Storper lo ha llevado a consolidar un sello que ha producido más de 100 CDs, ha vendido más de 15 millones de discos y cientos de miles de copias de sus álbumes.
Cabe resaltar que las portadas de los coloridos e inconfundibles discos son creaciones de Nicola Heindl, quien con su estilo logra enlazar lo contemporáneo con lo tradicional y folclórico
Así que la riqueza de acordes y sonidos, las mezclas, el surtido cultural y la belleza del arte en las portadas de cada uno de sus discos son detalles que no debes dejar pasar y, mucho menos, si eres un apasionado de la música y de las culturas de este maravilloso globo.