Andrea es una chica que vive al oriente de la Ciudad de México; estudia
en la facultad de Derecho, en Ciudad Universitaria. Cada mañana intenta
tomar un baño con el pequeño chorrito que emana de la regadera. (–Ya
como a eso del medio día no sale ni gota). Sin embargo, el agua no es
“incolora, inodora e insípida” (tal y como en la escuela nos enseñaron
que debía ser), sino que tiene un extraño color que se confunde entre
lo amarillento o ámbar, huele a esos charcos que se quedan estancados
por días e intentar beberla no es la mejor idea.
“Tengo hermanas más pequeñas y se les pueden ver algunas ronchas en
los brazos y piernas. Yo creo que es porque llega sucia el agua que
sale, bueno, cuando sale”, comenta Andrea sobre el agua que reciben en
su casa. Agrega con tono de sarcasmo, “ni pensar en usarla para
cocinar. A veces pienso que nuestra toma se conecta con el drenaje de
otros.”
Una vez alguien dijo: “En la naturaleza no hay recompensas ni castigos,
sólo consecuencias”, vaya que es cierto. Es un hecho que muchas
ciudades y poblaciones rurales sufren debido a la escasez de agua,
incluso nosotros somos afectados por la falta de agua en nuestra
colonia o delegación.
Y es que “sufrir” es una palabra que se queda corta. Es
verdaderamente frustrante levantarte por la mañana con la intención de
darte un baño en la regadera y, en el mejor de los casos, te encuentras
con que “no hay presión” para que suba agua al tinaco.
Hay datos en materia de suministro de agua que nos dejan
turbados. Según el “Reporte 2006 sobre desarrollo humano: Detrás de la
escasez”, publicado por la Organización de Naciones Unidas, en el año
2025 más de 2 mil 800 millones de personas en todo el mundo tendrán
graves problemas hídricos debido al mal uso del agua.
Sin duda alguna, la agricultura y la industria son los grandes
contribuyentes a la creciente escasez de agua, empero el consumo humano
representa buena parte del desperdicio del vital líquido, extrayéndose
de depósitos freáticos que provocan erosión y que a su vez impiden el
correcto ciclo del agua.
Acciones
1.- Al lavar los trastes, retira los residuos de comida y
deposítalos en una bolsa o bote aparte; nunca los arrojes al fregadero,
pueden provocar tapones en el drenaje y se contamina aún más el agua.
También recuerda enjabonar primero todos los platos y enjuagarlos de
una sola vez, no lo hagas uno por uno. Así ahorras mucha agua.
2.-
Cuando utilices lavadora, asegúrate de que sean cargas completas, así
ahorras agua y energía eléctrica. A su vez, trata de utilizar la menor
cantidad de jabón o detergente.
3.- Riega las plantas por la
noche o muy temprano en la mañana, así las plantas pueden absorber las
cantidades de agua necesarias debido a que el sol tarda en evaporarla.
4.- Esto es de ley: Lava tu auto con una cubeta, no utilices la manguera.
5.-
Por cierto, el aceite, liquido para frenos, anticongelante y otras
sustancias que use el auto, no deben arrojarse al drenaje, mejor
infórmate sobre las empresas que se dedican a la recolección de ellos,
algunos talleres mecánicos recaudan estos líquidos.
Cada día más gente es afectada por el errado uso de agua,
ayudemos a que nuestro planeta permanezca libre y sano de
contaminación, por nuestro bien y de las generaciones futuras.