Si de listar los tipos de besos se trata, pues hay una amplia gama de respuestas:
Diana: “A mí me encantan los besos suaves, de esos que son tiernos, con ligeros contactos en los labios. ¡Me fascinan!”.
Jorge: “Los tierno-progresivos, donde se empiezan con
pequeños besitos en la mejilla, poco a poco se van volviendo más
sensuales hasta que todo termina con un súper beso apasionado. Esos son
muy ricos”.
Julieta: “Hay besos húmedos que te calientan y besos babosos que te dan asco”.
Sonia: “Agresivos o tipo alien. Bien
apasionados, con todo y mordiscos, claro, son mordidas ligeras. Te
apoderas de la boca del otro y casi lo dejas sin respiración. Esos sí
que son besos cuando estás enamorado”.
Miguel: “Los que sólo utilizas la punta de la nariz, frotándola con la nariz del otro, los de esquimal. Son muy tiernos”.
Carla: “El francés, con su modalidad de luchas de lenguas, explorador y asfixiante. Divertidísimo”.
Y todavía se quedan muchos fuera de esta lista.
Destapando al beso
Besar es la manifestación de un contacto físico. Puede tener
muchos significados, esto depende de la persona y la proximidad que se
tenga con ésta. El beso a mamá es muy diferente al beso con el que
saludas a un amig@ o el beso que ofreces a tu pareja. Puede tener
varias connotaciones: afectivas, de saludo y hasta de agresión, todo
depende del contexto donde se desarrollen los besos y las personas que
se vean involucradas.
“Nos besamos porque es una necesidad física, afectiva, social,
cultural y hasta filosófica. El beso permite reconocernos en el otro, y
el otro se reconoce en nosotros, ya que a través de este contacto
transmitimos nuestros sentimientos. Es una búsqueda de contacto y
afecto”, explica Alma Lidia Martínez Olivera, psicóloga y profesora de
la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, en entrevista para
tva.com.mx.
Por ejemplo, cuando saludamos a un amig@ en la mejilla,
manifestamos que hay afecto, aprobación y aceptación, de que gustamos
de la compañía y proximidad del otro.
A un nivel de pareja, el beso tiene un significado más profundo. De
primer plano está la atracción física; cuando nos besamos (al igual que
con otros sucesos en la vida), se generan sustancias como las feromonas
que desencadenan en nuestro cerebro la clásica idea del “me gusta”, y
que posteriormente se refleja en esa mezcla de emociones que llamamos
“enamoramiento”.
“Se ejercen significados a nivel de pensamiento, empezamos a dar valor
al comportamiento de esa persona que nos gustó: es un buen chico, es
inteligente, es guapo, es trabajador… y me gusta. Posteriormente
vendría el sentimiento: lo quiero, lo amo, lo necesito, lo extraño. En
el beso se resume todo esto”, explica la experta.
Aceptación
Besar es fundamental para la estabilidad de la relación amorosa.
El beso es la confirmación para la pareja de que es aceptado, atractivo
y sexualmente deseable: “Los animales se tocan para transmitir mensajes
que decodifican. Los humanos en mucho mayor medida, pues tenemos esta
capacidad de raciocinio e interpretación de la realidad y las
relaciones. Reconocernos en el otro y que el otro se reconozca en
nosotros. Los besos son incitadores para el contacto sexual, pues
provocan excitación y se lleva a contactos más íntimos y profundos como
los besos de lengua, por supuesto, dependiendo del acuerdo común al que
llegue la pareja.”
La confirmación
Pero no son los besos la única forma de contacto y expresión que
existen. Los abrazos, las caricias y las palabras son otros elementos
que debemos tomar en cuenta para manifestar lo que sentimos, sin
embargo, en conjunto pueden delatar lo que verdaderamente queremos
decir al otro.
“Nuestro cuerpo está capacitado para mandar mensajes de
diferente tipo, en distintas situaciones y en todo momento. Las
posiciones corporales, gesticulaciones y miradas pueden coincidir o no
con lo que dices. Pareciera que son dos lenguajes distintos, dos formas
de comunicar, que pueden ser contradictorias entre sí o
complementarias”, puntualiza la especialista.
Y es que esa parte es muy importante, ya que señalará al otro
si realmente sientes algo especial por él o ella: “Las mujeres dan un
mayor significado al contacto que tengan con la pareja. Para ellas no
son suficientes las palabras, sino su confirmación a través del
contacto físico; es por eso que preguntan constantemente `¿me amas?,
¿me quieres?, ¿me veo bonita?`, pero siempre al tanto de las
expresiones faciales y contactos como besos y caricias que acompañan a
la palabra de la pareja”.
Ahora que sabes más sobre el beso, ¡bésal@ mucho!