Pues sí señoras y señores. Sí tenemos, y no me refiero sólo a la
explotación del crudo, sino a un excepcional derroche de talento que se
ofreció el pasado sábado para deleite de la comunidad metalera (y no
metalera), en la primera edición del Festival de Metal Progresivo Six
Side Fractal (SSF) en la Ciudad de México.
¿Pero de qué trata el SSF? Trata de los sentimientos, el poder, la
fuerza y energía que bandas netamente mexicanas desbordan al ejecutar
piezas en su idioma de origen: el español (ja! muera el gringlés),
acompañados de la esencia melódica que el metal progresivo imprime en
cada nota. No es que sea “intolerante”, palabra de moda en la sociedad
actual, sino que desde hace años, grupos mexicanos en busca de un lugar
en cualquiera de las diferentes escenas de la música under o
alternativa, lo hacían a la manera habitual, cantando sus liricas en
inglés aunque no supieran pronunciar correctamente más que el what ¿?
Hoy las cosas cambian. Agrupaciones como Ágora, a quienes más de diez
años de experiencia y duro trabajo les respaldan y que han logrado
posicionarse como una de las mejores bandas del progre
nacional, optaron por componer en español, pese a la crítica de los
inflexibles que piensan que lo hecho en México carece de calidad:
“El público paga por el entretenimiento”, comenta Eduardo
Carrillo bataka de la agrupación. “Cuando estuvimos en el Hard Rock la
gente no podía creer que el boleto de una banda mexicana costara más de
cien pesos, incluso nos llegaron comentarios del tipo “ni que fueran
extranjeros”; es ahí cuando te das cuenta de la mentalidad de muchos
compatriotas, quienes piensan que un grupo mexicano no puede costar
eso, ¿por qué? Por que es mexicano y punto. Más ahora ya comprobaron
que Ágora propone algo, tanto en su sonido como en las presentaciones
en vivo y no sólo nosotros, sino que existen otros que van por el mismo
camino y bien vale la pena apoyarlos”.
Sin importar la lluvia, el tráfico, las marchas y otros
inconvenientes, la asistencia “fue mayor a la esperada” declara Iván
Pozniak, promotor y director del evento. Él es músico, por lo tanto
entiende las necesidades de las bandas y que revientan por ser
escuchadas: “Se trata de hacer un festival afín cada año. Aquí en el DF
es el primero que cuenta con una organización más en forma (ríe), y
para ser el inicio no estuvo nada mal.”
Seis son los exponentes que se dieron cita: Ágora, Saga,
Glassmind, Elemment, Palimpsen y Paradigma; todas con un nivel y una
propuesta de gran calidad.
La mayoría (si no es que todas) tienen una formación musical
que no se restringe en la simple espontaneidad, por lo que queda
demostrado el nivel de este evento.
“La calidad ha mejorado mucho —asegura Pozniak—, los chavos no
son ningunos improvisados y ya hay más agrupaciones de este tipo. Es
muy difícil meterte en un mercado donde se supone que lo fuerte es lo
extranjero, y para ser sinceros, aquí en México somos medio
malinchistas, pues si viene una banda foránea, aunque no la conozcamos,
se atasca; muy diferente a lo que ocurriría si es mexicana.
“Tenemos buen nivel, se nota. Esperamos traer una o dos
sorpresas el año siguiente y hacerles una invitación a que escuchen
este género. Se trata de experimentar y proponer, por lo que se busca
que el Six Side Fractal muestre el material nacional y extranjero en
una padre combinación, así que ya saben asistan el próximo año.
“Apoyen a todas las bandas; venden muy barato su material
(algunos hasta en 50 pesos o algo así), vale mucho la pena. Tenemos
calidad, ganas. Hay mercado, pero preferimos a otros que a la misma
raza”. Pozniak se despide, se prepara a subir al escenario y darlo
todo.
Buen inicio de lo que pronto podría convertirse en una importante plataforma para nuevos talentos.
Tenemos con qué, sólo hay que aprender a valorarlo.