Saltó de París al mundo con un provocativo minivestido negro, botas
altísimas y un rostro que conjuga tanto sensualidad como inocencia -dos
características esenciales para una “princesa del pop”-, para abrirse
camino en la guerra de las disqueras por encontrar a la nueva Britney.
Esta semana llegó a tierra azteca esta diva del pop europeo,
así que es buen momento para hacer memoria de lo que significa su
visita; no sólo es la llegada de una cantante que ha desorbitado muchas
mentes masculinas, sino el salto al ring internacional de una chica más
en la contienda por la corona de la ex princesa del pop.
Estas “princesas” son éxitos comerciales. Sus melodías
pegajosas y coreografías cargadas de contenido sexual logran cautivar a
cientos de jóvenes alrededor del mundo.
Fuentes musicales citan como la iniciadora del estilo a Madonna (“La
Reina del Pop”), quien en 25 años de carrera se ha mantenido en los
escenarios; su secreto es reinventar el género teen pop que la llevó a la cima.
Varios medios de comunicación -como EuropaPress, Univisió, entre otros-
han dedicado parte de su información a citar las características
necesarias para ocupar un puesto en la pelea, algunas son las
siguientes:
-
Poseer una fresca voz e imagen, además de cantar música pegajosa.
- Ser un fenómeno en tu país, vender millones de discos y traspasar fronteras.
- Formar parte del show business internacional
o intentar serlo. ¿Cómo? Atrayendo la atención del ojo público mediante
el escándalo.
- Personificar a una solista sensual. Las disqueras explotan a la
adolescente que pueda proyectar una imagen virginal y provocativa, una
mezcla entre sensualidad e inocencia.
Alizée comenzó su carrera con los puestos ojos en la cima del pop. Su
inicio fue en un show de talentos y desde ese momento ha logrado vender
millones de discos en Europa y el resto del mundo.
El que esta chica venga a México simboliza su declaración de
guerra al resto de las “intérpretes poperas”; algunos sitios lo
descifran como su primer paso por la conquista de América, de donde han
salido la mayoría de las “princesas del pop”.
El obtener la corona significa millones de dólares y una
permanencia en la historia de la música. Sin embargo, para tal paso,
¿cuál es el límite?