Vivir bien

La crueldad animal en los rastros mexicanos NO es un problema generalizado

En una moneda siempre hay dos caras y así como hay mataderos en los que se maltrata de más a los animales, hay otros en los que sí se cumplen las normas establecidas
Maricela Flores | 5 de Abril de 2018 | 07:00
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Foto: Cortesía Alimentos KOWI

Hace unos días, en De10.mx publicamos un artículo en el que hablábamos sobre el fotoperiodista español Aitor Garmendia, quien se infiltró en 58 mataderos de México para retratar la violencia hacia los animales, trabajo por el cual fue reconocido con el premio Picture of the Year International.

Sin embargo, como en todo, siempre hay dos caras de la moneda: los establecimientos que hacen las cosas mal, y los que sí cumplen con las normas oficiales.

Para tener otro punto de vista sobre la situación de los mataderos, Vicente Bihouet Santini director de Alimentos KOWI, platicó con De10.mx para resaltar que hay rastros y procesadoras de carne en las que el bienestar de los animales que serán sacrificados es primordial.

Bihouet Santini, con 34 años de experiencia en la industria cárnica, admite que el maltrato animal en los rastros existe, pero que también hay establecimientos que son regulados por la Sagarpa y el Senasica, en los que las cosas se hacen de una manera distinta.

¿Cómo es el proceso?

Nos explicó que los cerdos (animales en los que se especializa KOWI) son transportados en camiones o trailers con tres niveles de jaulas, las cuales deben tener espacio suficiente para evitar que los animales viajen hacinados. “Si viajan apretados, ésto les deja maguyaduras o moretones que representan pérdidas para la industria, no puedes vender carne con moretes”, indicó.

Los cerdos son transportados en jaulas con espacio suficiente. (Foto: Cortesía Alimentos KOWI)

Bihouet precisó que desde el momento en que los animales llegan al rastro, se deben esperar al menos seis horas antes de ser sacrificados, “ésto, con la finalidad de que se desestresen, se recuperen del viaje, tomen agua, vacíen su contenido intestinal, entren en un periodo de calma y el sacrificio se realice en una condición más sanitaria”.

Para dar muerte al animal los garrotazos no son opción. En este caso, a los animales se les hace una incisión en la vena yugular para que se desangren, pero antes de llevar a cabo este proceso, los animales son dormidos mediante dos procesos.

“En KOWI, los cerdos son llevados a una cámara en la que se libera CO2 para dormirlos y luego se les corta la yugular. La otra manera de provocar la inconsciencia del animal, es con un choque eléctrico de 280 volts en la zona cerebral. Nunca se 'pica' a un animal consciente”, resaltó Vicente Bohouet. Aunque admitió que en los rastros clandestinos, los golpes y garrotazos contra los animales sí es una realidad.

A los animales se les duerme con CO2 para dejarlos incoscientes antes de ser sacrificados. (Foto: Cortesía Alimentos KOWI)

¿Quién supervisa el proceso libre de crueldad?

El Director de KOWI señaló que las plantas como la suya, cuentan con inspección permanente en cada uno de los procesos, la cual es llevada a cabo por médicos veterinarios. “La permanencia es diaria, hay un médico asignado y un equipo de médicos del establecimiento; además, el supervisor estatal de las plantas con Inspección Federal nos realiza una auditorías sorpresa para confirmar que las cosas se hagan correctamente”, puntualizó.

¿Y la capacitación al personal?

A las personas que tienen contacto directo con los animales, se les enseña cómo arrearlos. Está prohibido el uso de choques eléctricos, por lo que se les guía con paletas de plástico, con las que se hace ruido para que los cerdos se muevan. Los trabajadores que se salen de estas normas, son despedidos.

Los animales son arreados con paletas de plástico. (Foto: Cortesía Alimentos KOWI)

Para Vicente Bihouet es importante aclarar que para la industria no es bueno maltratar a los animales, pues ésto afecta la calidad de la carne, es por ello que a través de la Asociación Nacional de Empacadoras Tipo Inspección Federal (ANETIF) se busca que más rastros municipales se incorporen a este sistema que vela por la salud del consumidos y la inocuidad de los alimentos.

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