Vivir bien

 

¡Aún nos necesitan! No nos olvidemos de Oaxaca y Chiapas

La ayuda humanitaria ha disminuido en estas entidades, donde persiste el miedo y la necesidad de alimento y de reconstruir sus viviendas
Maricela Flores | 27 de Septiembre de 2017 | 05:00
AYUDA CHIAPAS,

Ante la emergencia que se vive en la Ciudad de México, literalmente, han sobrado manos para ayudar. Sin embargo, hay zonas del país a las que NO DEBEMOS OLVIDAR y que también necesitan de nuestro apoyo: Oaxaca y Chiapas.

El pasado 7 de septiembre estas dos entidades se vieron severamente afectadas por un terremoto de 8.2 de magnitud, y aunque comenzó a llegar la ayuda, tras el movimiento telúrico que dañó a la capital del país, ambos estados quedaron un poco “olvidados”.

De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, más de 100 mil viviendas resultaron con daños, desde menores hasta totales. El proceso de reconstrucción será titánico, ya que va desde la remoción de escombros, la demolición de casas dañadas y la habilitación de albergues en el que los damnificados puedan pasar periodos largos de tiempo.

Oaxaca

Desde hace casi tres semanas, se han registrado más de 4 mil 800 réplicas del terremoto que tuvo epicentro en Pijijiapan, Chiapas, según señala El Universal. El suelo no ha dejado de moverse, lo que incrementa el miedo de la población.

El sismo de magnitud 6.1 que se registró el pasado 23 de septiembre, hizo que aquellos que ya habían recuperado la confianza para volver a sus casas, sacaran a la calle sus colchones, catres o cobijas, para refugiarse al aire libre, o bajo techos hechos con palma.

Al menos en Juchitán, el número de personas que se encuentra en las calles es tal, que limita la circulación en el centro histórico de la ciudad.

En ésta y otras zonas afectadas, se han instalado campamentos masivos donde se sirven tres comidas y se brinda atención médica. Sin embargo, hay habitantes que se niegan a acudir a ellos, o a trasladarse a los albergues, ante el temor de que alguien se lleve lo poco que les quedó en sus casas.

La Policía Federal patrulla las calles para evitar actos de rapiña, pero para la población ésto no es suficiente.

Hay personas que han optado por buscar refugio con familiares que se encuentran en otras partes del país, pero hay otros más que, debido al escaso apoyo de las autoridades, han dejado sus casas o sus construcciones provisionales para refugiarse en terrenos de cultivo o de pastoreo, en los que han levantado pequeños campamentos.

En general, en Oaxaca, el levantamiento de escombros ha sido lento. Las autoridades señalan que el reto es gigantesco, pues en Juchitán, Ixtaltepec e Ixtepec, hay toneladas de desecho con los que podrían llenar una vez y media el Estadio Azteca.

A esto se suma el problema de las lluvias, que no han dado tregua en la entidad, por lo que se necesitan catres, lonas y casas de campaña.

Chiapas

De acuerdo con el Gobierno Federal, el censo de daños señala que tras el terremoto del 7 de septiembre, se tienen 250 mil damnificados y 58 mil 635 viviendas dañadas. También indica que está en marcha la demolición de de viviendas con daños severos, así como la remoción de escombros.

Las autoridades afirman que se ha normalizado el tránsito en las carreteras federales y estatales y que 14 mil planteles ya fueron certificados por autoridades de Protección Civil, por lo que no hay riesgo en materia de regreso a clases. Además garantizan el abasto de agua, leche y alimentos. Sin embargo, la realidad podría ser un poco distinta.

Hay organizaciones sociales que denuncian que cientos de familias vulnerables se encuentran en el abandono total. La población indica que las autoridades no han visitado sus casas para evaluar los daños ni les han informado sobre ningún plan de reconstrucción.

Tampoco han tenido acceso a un albergue ni les han otorgado alimentos ni atención médica. Argumentan que han sido olvidados debido a que se encuentran lejos de las zonas turísticas, por lo que su situación no es prioritaria.

En Juchitán, como en otras regiones, la gente sigue comiendo y durmiendo en las plazas públicas, pues los constantes movimientos de la Tierra les provocan miedo y sobresalto.

Las lluvias también son tema de preocupación en la entidad, pues las que se han registrado en las últimas horas, han provocado el aumento de nivel en los ríos de la costa de Chiapas, así como encharcamientos y daños en algunas viviendas.

De acuerdo con la Secretaría Estatal de Obra Pública y Comunicaciones, la reconstrucción en el estado costaría alrededor de 4 mil 500 millones de pesos.

Mientras la desesperación crece y la paciencia se agota entre los damnificados del terremoto del 7 de septiembre, las autoridades y voluntarios locales coinciden en que la ayuda humanitaria ha disminuido en estas entidades, debido al sismo que afectó a la Ciudad de México y los estados de México, Puebla y Morelos.

La situación en estas entidades sigue siendo grave, por lo que no podemos dejarlas en el olvido.

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