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Snuppy, el primer perro clonado cumple 12 años

Esta “réplica” de un galgo afgano, nació por cesárea el 24 de abril de 2005 y pesó únicamente 530 gramos
Maricela Flores | 24 de Abril de 2017 | 06:00

Durante años, la ciencia se ha encargado de hacer más llevadera la vida de la humanidad, con los descubrimientos, las comodidades creadas y, de paso, saciando su sed de conocimiento. Precisamente, uno de los temas más estudiados es el de la vida.

Uno de los casos que más sorprendieron al mundo fue el de la clonación de la oveja Dolly, en 1996. Ella se convirtió en el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta, pero falleció en febrero de 2003.

Pero, ¿a qué viene todo ésto? Obviamente Dolly no es el único animal clonado sobre la Tierra, pero justamente hoy se cumplen 12 años de otro de los avances de la ciencia (aunque menos famoso), la clonación de un perro llamado Snuppy.

Con la experiencia que se tuvo con Dolly, tal vez creas que clonar a este perro fue un proceso sencillo, pero te equivocas. Primero se obtuvieron células adultas de la piel de la oreja de un perro de raza afgana y luego se utilizó el método de transferencia de núcleo, una técnica similar a la usada con la oveja.

Y aunque parezca algo “fácil” de leer, este animalito es el resultado de la transferencia de 1,095 embriones del perro en 123 hembras, pero de todo éstos, solo se lograron tres embarazos.

Uno de los fetos no pudo lograrse, mientras que otro cachorro murió de pulmonía a los 22 días de nacido, por lo que Snuppy fue el único que logró sobrevivir, convirtiéndose oficialmente, en el primer perro clonado de la historia.

Este peludito es una réplica de un perro afgano, realizado por un equipo de científicos de la Universidad Nacional de Seúl, liderado por Woo Suk Hwang. El nombre de Snuppy es una combinación de “SNU” (que son las siglas de la universidad en inglés) y “puppy” (que en español significa cachorro).

El 24 de abril de 2005, este perrito nació por cesárea y pesó apenas unos 530 gramos. Su madre era un labrador retriever. Inmediatamente se le realizaron todas las pruebas necesarias para demostrar que era genéticamente igual a su padre, el galgo afgano.

En su momento, Hwang declaró que la meta de la investigación era producir perros clonados para estudiar los modelos de enfermedades, no sólo en los humanos, sino también en los animales. Además destacó que se eligió a la raza afgana por su gran tamaño, pero sobre todo por ser una de las “más cercanas” al hombre, que muchas veces sufren el mismo tipo de dolencias transmitidas por sus antecesores, como la diabetes.

Así fue que Snuppy se convirtió en un perro para estudios de laboratorio, que cumple ya 12 años de edad.

Y tú ¿qué opinas de la clonación?

Con información de BBC, La Nación y Latina.pe

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