Más allá del peso corporal y la vanidad física, la alimentación juega un papel fundamental en nuestro desarrollo como personas en los diversos ámbitos de nuestra vida.

La correcta elección de lo que comemos nos permite tener energía y salud, razón por la cual aquí les presentamos 10 consejos que además de rápidos son sumamente efectivos para mejorar la forma en la que alimentas tu cuerpo y mente.

1. Conoce tu Índice de Masa Corporal (IMC).

El IMC sirve para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos relacionando nuestro peso (kg) con nuestra talla (m2) y para el cual únicamente necesitamos utilizar la siguiente fórmula: kg/m2. Si el resultado es igual o mayor a 25 significa que padecemos sobrepeso y si es igual o mayor a 30 significa que padecemos obesidad. Fuera de ese rango puede considerarse que tenemos un peso correcto.

Ejemplo:

Paso 1: Mi altura es 160cm = 1.60M (160cm/100=1.60m)

Paso 2: 1.60 x 1.60 = 2.56

Paso 3: Peso (58 kg)/ 2.56 = 22.65 IMC

2. Mantente en forma con estas tres opciones.

Los alimentos bajos en calorías no van a permitirnos bajar de peso por sí solos, aunque sí representan una opción que nos permitirá lograr lo anterior siempre y cuando acompañemos su consumo de una dieta equilibrada y actividad física.

Además, las personas que consumen con frecuencia productos light también tienen dietas de mejor calidad en comparación con quienes toman bebidas azucaradas, de acuerdo a un estudio publicado en Nutrients.

3. Consume porciones más pequeñas.

Las personas se hallan condicionadas por el tamaño y la forma de los utensilios que utilizan para comer, de acuerdo a un estudio realizado por científicos de la Universidad de Illinois (Estados Unidos).

Hoy, el mercado de alimentos ha cambiado, se pueden encontrar porciones mucho más pequeñas que buscan mejorar la manera en la que estamos acostumbrados a consumir. Por ejemplo, las grandes marcas refresqueras, de golosinas y botanas en la actualidad ofrecen envases más pequeños que buscan equilibrar el consumo calórico que tenemos cada día y así, modificar nuestros hábitos en pro de la salud.

4. Checa las etiquetas de los envases.

Un requisito de los productos light es la existencia de éste en su versión normal. Ante esto, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) recomienda que comparemos la etiqueta entre ambos productos (el light y el regular) para checar la declaración nutrimental, la lista de ingredientes y la composición energética por ración, con el objetivo de que elijamos la mejor opción. Una persona informada toma una mejor elección.

5. No olvides comer frutas y verduras.

1.7 millones de vidas podrían salvarse si aumentaran su consumo de frutas y verduras, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) quien recomienda el consumo individual de por lo menos 400 gramos diarios de estos alimentos.

6. Disminuye grasas y azúcares de tu dieta (pero que sean las correctas).

Contrario a lo que muchas personas piensan, existen azúcares buenas tales como los azúcares complejos que se encuentran en las frutas, verduras, cereales y legumbres, cuyos nutrientes (vitaminas, minerales, fibra y enzimas) nos permiten regular el nivel de azúcar en la sangre. También existen grasas que benefician a nuestro cuerpo y que están presentes en nueces, aguacates, aceite de oliva o coco, por ejemplo.

7. Menos azúcar dañina y cero grasas .

La azúcar blanca es la que más daño nos provoca por lo que se recomienda sustituirla por azúcar morena o mascabada (en caso de que deseemos agregarla a nuestros alimentos). Otro ejemplo lo representan las grasas trans que encontramos principalmente en la comida rápida y cuya principal recomendación es eliminarlas por completo.

Las grasas trans naturales son resultado del proceso de hidrogenación que permite freír algunos alimentos, razón por la cual, se utilizan en comidas procesadas como pasteles y galletas, cuyo consumo en exceso puede llegar a generar altos niveles de colesterol en la sangre.

8. Reduce tu consumo de sal.

La sal es un ingrediente cuyo consumo en exceso puede ocasionar serios daños a nuestra salud tales como los accidentes cerebrovasculares o los eventos cardíacos, y ante lo cual, los expertos recomiendan no exceder nuestro consumo en más de 3 gramos al día.

9. Realiza cinco comidas al día.

Si pensaban que con desayunar, comer y cenar era más que suficiente; se equivocan. El ritmo de vida actual nos exige añadir dos colaciones más a nuestra dieta (una a media mañana y otra más en la tarde), de acuerdo a Karen Medina Padilla, nutrióloga del Hospital General Regional (HGR) Nº1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

10. Mantente hidratado.

El agua nos permite liberar toxinas, mantener nuestra piel hidratada y recuperar energía, sin olvidar que un estudio realizado por la Universidad de Birmingham demostró que es posible bajar de peso siempre y cuando tomemos un vaso con agua treinta minutos después de cada comida.

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