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10 cosas que sólo los dueños de un labrador entienden

Si tienes o has tenido a un labrador en tu vida sabrás por qué son la raza más popular y querida del mundo
Redacción | 12 de Febrero de 2016 | 20:46

Si has tenido o tienes un labrador sabrás que una vez que un labrador ha pasado por tu vida, no puedes pensar en otro perro.

No por algo han sido la raza más popular por más de 10 años consecutivos y por algo son la raza más querida del mundo.

Son leales, inteligentes, cachorros eternos, cariñosos, en fin, todas las cualidades de cualquier tipo de perro multiplicadas por mil.

Para todos los dueños de un labrador, les dedicamos esta nota con mucho cariño.

1. No pueden ver agua sin aventarse directo a ella.

Los labradores están diseñados para nadar. El agua es lo que más les gusta en el mundo. Si tienes un labrador y no lo has puesto a nadar, te has perdido de verlo más feliz que nunca en su vida.

2. La nariz manda.

Cada vez que salen a pasear tu labrador no puede evitar pegar la nariz en cualquier piedra, árbol, pedazo de pasto, flor, poste, llanta, zapato de persona, etcétera, y no aceptarán que intentes quitarlos de ahí. Lo que pensaste que serían un breve paseo alrededor de la cuadra acaba siendo más de una hora de tu perro olisqueando todo con mucho detalle y paciencia.

3. Roban todos los corazones y la atención de la gente en la calle.

Todos quieren saludarlo, chulearlo, acariciarlo y siempre te hablarán maravillas de un labrador que pasó por sus vidas o que siempre han querido tener uno igual al tuyo. Son perfectos para hacer amigos pues todos quieren tener algo que ver con tu perro.

4. Son demasiado amigables.

Demasiado, se pasan de amigables, son tan amigables que otros perros se enojan con ellos por ser tan amigables. Siempre que se acerca otro perro se emocionan y no pueden controlar su alegría y a veces esto hace que otros perros se sientan amenazados. Sin embargo la mayoría de las veces harán muy buenos amigos a los que desde que los conocen ya les están haciendo perrito juguetón y ruidos de emoción.

5. Te siguen a TODOS lados y lloran si no te ven.

Si hay una raza de perro que le gusta seguir a su dueño como si estuviera pegado a él, son estos perros. Mi perro se cambia de lado del sofá si yo me muevo, así de pegado quiere estar a mí. Les da ansiedad de separación si vas al baño.

6. Para ellos todo es un juego.

Por eso son tan buenos perros de búsqueda y rescate y de otros servicios, porque para ellos hasta su trabajo es divertido. Estos perros aman sentirse útiles porque para ellos todo es un juego. A pesar de que son medio perros pantufla, generalmente no pueden controlar la emoción si ven una pelota.

7. Son extremadamente sensibles.

No solo porque su poderosa nariz puede saber si estás triste, contento o estresado, sino que son perros que están tan conectados a nivel emocional con sus dueños que con sólo verte u oírte, tu labrador sabe que necesitas una sesión de cariños y de ponerte la cabeza en la pierna para hacerte sentir bien. Y sí, los labradores tienen propiedades curativas para el alma.

8. Les encanta ser el centro de atención.

Por eso son excelentes perros de terapia, porque les encanta que la gente los acaricie, les hable bonito, los tenga cerca. Son perros que si no están cerca de la gente se pueden deprimir y volver destructivos. Un labrador NECESITA el contacto humano y NECESITA los apapachos como parte de su rutina de vida.

9. Son eternos cachorros.

Los labradores siempre serán un gran cachorro. Tal vez cambie el nivel de energía conforme crecen pero su actitud siempre será la de un bebé gigante. Como bebés, son medio torpes a veces cuando juegan porque se emocionan de más, les gusta que los mimen todo el tiempo y si por ellos fuera dormirían arrullados en tus brazos.

10. Tienen mucha 'perronalidad'.

Lo sabes, después de tener un labrador, no hay vuelta atrás. Has quedado marcado de por vida por lo que es uno de los mejores perros del mundo. Un perro que te cuida, te quiere, te consuela y que para él no hay nada más emocionante que estar cerca de ti. No son pretenciosos, ni rencorosos, ni complicados. Son perros amigables, felices y con muchas ganas de verte contento.

Quiere mucho a tu labrador y aprende mucho de él, es el mejor maestro que tendrás para aprender a vivir una vida más simple y feliz.  

[Foto principal: 295882361 / Sergey Nivens / Shutterstock]

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