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Decálogo de Carlos Slim y Bill Gates para administrar una empresa

Los dos hombres más poderosos del mundo comparten sus secretos para convertirse en un gran hombre de negocios
Redacción | 24 de Noviembre de 2014 | 19:34

Uno de los factores primordiales para triunfar en los negocios es tener espíritu emprendedor. Y esto, ¿qué significa? Enplenitud.com indica que es tener visión y sobre todo, mucha pasión por el mundo empresarial; también, es estar dispuesto a correr riesgos.

Quienes lograron vencer el reto de convertirse en un gran emprendedor son dos personalidades sumamente conocidas: Carlos Slim y Bill Gates. Ambos pueden presumir ser los hombres más ricos del mundo, gracias a su empeño diario en ser los mejores en su ramo.

El camino de estos dos personajes no fue sencillo. Carlos Slim, hijo de un inmigrante libanés, descubrió su capacidad emprendedora a los 10 años de edad, cuando empezó a ganar dinero por sí mismo vendiendo dulces y tarjetas de béisbol entre sus familiares y amigos.

Poco tiempo después, Slim Helú, luego de haberse graduado como ingeniero civil en la Universidad Nacional Autónoma de México, decidió invertir sus ahorros en acciones en la bolsa, lo cual hizo que sus arcas crecieran y le permitieran adquirir lo que hoy en día es Grupo Financiero Inbursa a mediados de los años 80. Un par de años después, adquiriría Telmex, acción que lo convirtió en el "gran representante" del mundo de los negocios.

¿Cuál es el pensamiento que ha dirigido las acciones del señor Slim y que lo han convertido en el hombre más rico del mundo? Gracias a libertadfinancieraeninternet.com y altonivel.com.mx, en De10.mx te presentamos el decálogo que rige su vida financiera.

1. Optar por un modelo empresarial de estructuras simples, en donde existan niveles mínimos en cuanto a jerarquías, siempre apostando por el desarrollo humano y la formación interna de las funciones ejecutivas.

2. Fomentar en la organización la flexibilidad y rapidez en la toma de decisiones.

3. En tiempos difíciles, hay que ser austeros, ya que esto fortalecerá, capitalizará y acelerará el desarrollo de las empresas.

4. Siempre hay que apostar por la modernización, crecimiento, capitalización, calidad, simplificación y mejora en los procesos de producción.

5. Hay que buscar aumentar la productividad y competitividad del negocio, mediante la reducción de los gastos y los costos, teniendo siempre como referencia a las empresas top que existen en todo el mundo.

6. Las empresas no deben limitarse a la medida del dueño o de quienes las administran.

7. Lo más importante de todo, pensar siempre que cualquier reto es posible de vencer o alcanzar, siempre y cuando toda la entidad trabaje unida y teniendo claros los objetivos y conociendo los instrumentos para lograrlo.

8. El dinero que sale de la empresa se evapora, por ello, lo mejor es reinvertir las utilidades.

9. Sea cual sea el panorama, siempre hay que mantenerse optimistas, pues la paciencia y la firmeza acaban rindiendo los mejores frutos.

10. La creatividad empresarial no sólo se refleja en el bienestar de tu negocio, también contribuye a que el país vaya mejor y puede que sirva de ejemplo para resolver ciertos problemas como nación.

Por su parte, Bill Gates, hasta hace no mucho, era el hombre más rico del mundo, un título al que decidió renunciar sin pena alguna para donar gran parte de su riqueza a diversas obras benéficas que encabeza mediante su propia fundación.

Cuando era niño tuvo la oportunidad de estar en contacto con una computadora antigua, lo cual despertó en él el gusto por el mundo de la informática. En 1975, estudiaba en la Universidad de Harvard, la cual decidió abandonar para adentrarse de lleno a lo que más le gustaba, así que se mudó a Alburquerque para trabar en MITS, empresa que elaboraba piezas para computadoras y así asentar las bases de la empresa que había fundado con anterioridad, Microsoft.

Gates aprendió todo lo necesario y luego de una alianza con IBM, se convirtió en el número uno en cuanto a creación y distribución de sistemas operativos para PC. Gracias  este hecho, se calcula que posee una fortuna superior a los 60 mil millones de dólares.

¿Cómo es que Bill logró la hazaña? He aquí los 10 puntos que reflejan su filosofía y estrategia como empresario.

1. Nunca hay que dejar de trabajar; lo primero que debemos hacer es fijarnos un objetivo y luego, luchar con determinación para poder alcanzarlo.

2. Asegúrate de tomar las decisiones adecuadas. Esto se logra analizando las posibilidades, asesorándose y aprendiendo de personas experimentadas para así podernos inclinar a la mejor opción.

3. La satisfacción de los clientes y el compromiso por cumplir lo que se ofrece debe ser igual de fuerte que el deseo de querer alcanzar el éxito.

4. No permitas que alguien te diga que lo que quieres no es posible, sólo porque los demás no han podido hacerlo o lograrlo.

5. Lo más importante, creer en uno mismo, en nuestro equipo de trabajo y en nuestra propia empresa.

6. Deshazte de la burocracia en el interior de tu negocio. Erradica esos procesos innecesarios e incentiva todas las acciones que promuevan la comunicación.

7. Hay que crearle una identidad propia a la compañía para llegar a ser diferentes.

8. Cuida y revisa de cerca los costos y maximiza de forma inteligente todos los recursos que están a la mano.

9. Rodéate siempre de personas inteligentes; incluso, de aquellos que son más inteligentes que tú.

10. Nunca debes dirigir tus pasos simplemente por el qué dirán o por lo que hace el resto. El qué hacer no es una cuestión sencilla de resolver, pero tampoco es algo imposible de lograr, ya que a diario decidimos cosas, sin ser conscientes de ello.

¿Con qué filosofía te sientes más identificado?

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