La es el evento más importante en la religión católica por conmemorar los últimos días de vida de . Comienza con el Domingo de Ramos, sigue con el Jueves y Viernes Santo, Sábado de Gloria y termina en el Domingo de Resurrección.

De acuerdo a la Biblia, en el Domingo de Ramos Jesús entró a Jerusalén y para el Jueves Santo celebraba su última cena con sus apóstoles. Después vino la detención de Jesús de Nazaret, sufrimiento, muerte y resurrección, pero de acuerdo con la ciencia, los hechos no pudieron haberse dado tal como lo dice la Biblia.

Así fue la muerte de Jesús, según la ciencia

Según la religión, el hijo de Dios anduvo de un lado para otro por horas antes de obtener un veredicto final. Algo que no pudo ser cierto de acuerdo al historiador y docente André Leonardo Chevitarese. Esto, porque en la ciudad había tantos judíos que nadie se hubiera atrevido a torturar a uno de ellos cargando una pesada cruz por las calles.

Semana Santa: Así fue la muerte de Jesús, según la ciencia
Semana Santa: Así fue la muerte de Jesús, según la ciencia

Foto: iStock

“Sería una invitación a la rebelión. Con una persona como Jesús nadie podría haber perdido tiempo. Fue capturado y crucificado inmediatamente", señaló para la BBC

Otro punto que la ciencia debate es la crucifixión. Jesús solo debió llevar la parte horizontal de lo que sería su cruz, pues en esa época la estaca vertical se mantenía en el lugar de muerte. Además, de haber cargado ambas partes sería un peso de entre 80 y 90 kilos, lo cual sería imposible y más para una caminata de kilómetros.

En cuanto a los clavos, los expertos señalan que fueron clavados en las muñecas y no en las palmas, porque anatómicamente las manos se rasgarían con el peso del cuerpo ante la ausencia de huesos. Sus pies fueron fijados cada uno y no superpuestos como lo presentan en algunas imágenes.

Semana Santa: Así fue la muerte de Jesús, según la ciencia
Semana Santa: Así fue la muerte de Jesús, según la ciencia

Foto: iStock

Su agonía no duró más de dos horas, pues ante tal agresión y pérdida de sangre el cuerpo sufre de calambres, atrofia muscular, falta de aire, y dolores por todo el cuerpo. Pudo morir de un infarto de miocardio, shock hemorrágico o asfixia.

Algo más que entra en duda son el número de latigazos. Jesús, a quien le dieron 300 latigazos según la Biblia, recibió el castigo con un látigo de tres tiras, compuesto por puntas hechas de hueso de cordero. Los condenados a la crucifixión solían recibir 39 golpes, lo que correspondía a 117 latigazos “normales”.

El castigo le provocaba a la víctima temblores, desmayos, hemorragias intensas, daño en el hígado y el bazo, así como sangre y agua en los pulmones.

De usar una corona de espinas en su cabeza le provocó, además de sangrado de rostro y cuero cabelludo, dolor insoportable de cerebro porque las puntas pudieron llegar a los nervios neuronales.

Para Leonardo Chevitarese, la muerte de Jesús fue rápida y sin testigos porque lo que menos querían era una revuelta de los pobladores. Y que, al contrario de la historia que conocemos, no hubo entierro ni restos por rescatar, los crucificados se quedaban en la cruz a ser comidos por las aves de rapiña.

“Históricamente, los crucificados no eran enterrados. Teológicamente, está claro que Jesús necesitaba ser enterrado, para luego resucitar" concluyó el historiador. 

Semana Santa: Así fue la muerte de Jesús, según la ciencia
Semana Santa: Así fue la muerte de Jesús, según la ciencia

Foto: iStock

No te pierdas las últimas noticias de De10.mx en Google News, 

Te compartimos esta tarjeta con más información sobre la Biblia: 

Google News

TEMAS RELACIONADOS