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10 razones por las que filmar “Lo que el viento se llevó” fue un infierno

Con 10 Oscars ganados, es una de las mejores cintas de la historia, pero el detrás de cámaras fue una pesadilla
Carolina Mejia | 5 de Noviembre de 2018 | 05:00
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Foto: AP

Pocas historias en el cine tienen un lugar tan especial en el corazón de los cinéfilos como Gone with the wind (Lo que el viento se llevó). El épico romance entre Scarlett O’Hara y Rhett Butler, en plena Guerra Civil de Estados Unidos, nos ha arrancado más de un suspiro.

Pero para los involucrados en la grabación este romance de ensueño fue toda una pesadilla.

Vivien Leigh, en particular, se pasó la filmación enfrentada con el director Victor Fleming. La actriz encargada de dar vida a Scarlett incluso cargaba consigo una copia de la novela Lo que el viento se llevó, escrita por Margaret Mitchell, para restregarle en la cara a Fleming que su película era inferior a la historia original.

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Al final, Vivien se volvió una estrella gracias a Scarlett. La cinta fue un éxito rotundo, ganó ocho Oscars, más otros dos en categorías honorarias y es recordada como una historia que marcó al Séptimo Arte por siempre.

Para celebrar el nacimiento de Vivien Leigh, traemos para ti 10 razones por las que filmar Lo que el viento se llevó fue un infierno para todos los involucrados:

1. Despidieron al director original

George Cukor había pasado dos años planeando y desarrollando el filme, pero fue abruptamente despedido. La versión oficial dice que Cukor no podía mantener el ritmo deseado por la producción.

Las malas lenguas dicen que el problema era la homosexualidad de Cukor, lo que provocó que Clark Gable se negara a trabajar con él. Hay teorías de que el actor era homofóbico, pero otros rumoran que Gable se había prostituido con homosexuales en su juventud y no quería que Cukor revelara su pasado

2. Al final hubo tres directores

Cuando los productores decidieron reemplazar a Cukor con Victor Fleming, quien tenía una imagen de “macho”, pensaron que habían terminado los problemas. Pero en el rodaje, Fleming tuvo que ser sustituido por Sam Wood porque le dio un colapso nervioso y amenazó con aventarse de un peñasco en su carro.

3. Escribir el guión fue una tortura (literal)

El libro en el que se basa la cinta está escrito con gran detalle así que el productor David O. Selznick, el guionista Ben Hecht y el director Victor Fleming sufrieron para reducirlo a un guión. Los tres se encerraron una semana entera en una oficina escribiendo el guión y Selznick sólo les permitía comer bananas y cacahuates.

Al final de la semana Selznick colapsó y tuvieron que resucitarlo con un equipo médico y a Victor Fleming se reventó una vena en el ojo.

4. Elegir a Scarlett fue una locura

1,400 actrices audicionaron para el rol de Scarlett hasta que Vivien Leigh fue escogida. Cuando Leigh adicionó, leyó el guión con su acento inglés, pero Cukor (todavía era director) la interrumpió con una grosería. Viven se partió de risa y Cukor le dio el papel de inmediato.

5. Vivien Leigh no soportaba a Clark Gable

A pesar de la química en pantalla, Vivien Leigh no soportaba besar a Clark Gable, debido a que su aliento era terrible. El actor era un fumador compulsivo y al parecer, su hábito le había cobrado factura a su dentadura.

6. El racismo opacó su éxito

Hattie McDaniel fue la primera mujer afromericana en ganar un Oscar por su interpretación de Mammy. Sin embargo el estudio escribió su discurso de aceptación, no pudo sentarse en la misma mesa que el resto del elenco y no la dejaron asistir a la premiere en Atlanta. 

Cuando Clark Gable, quien era amigo de Hattie, se enteró de la situación, amenazó con boicotear la premiere. La situación era tensa, pero al final McDaniel mandó un mensaje al director diciendo que de todas maneras no podía ir a la alfombra roja porque tenía otro compromiso.

7. El soundtrack fue una carrera contra el tiempo

El famoso compositor Max Steiner fue contratado para crear la banda sonora de la historia, pero sólo le dieron tres meses para lograrlo. Steiner, quien tenía que componer la música para otras 12 películas, decidió trabajar jornadas de 20 horas y tomar pastillas para mantenerse despierto. 

8. El incendio casi se sale de control

Para recrear el espectacular incendio de Atlanta, la producción incendió los sets de filmación antiguos usados por otras cintas, como King Kong. Las llamas fueron tan impresionantes que los vecinos de los estudios llamaron a los bomberos.

La escena es la más costosa de la cinta y les tomó 15 mil galones de agua extinguir el fuego al terminar. El director filmó 113 minutos de las llamas, aunque al final sólo se mostraron unos segundos en la película.

9. Hitchcock escribió parte de la cinta… y lo batearon

Hay una escena de enorme tensión en el que las mujeres de la historia esperan en una sala a los hombres después de una redada. El productor Selznick decidió consultar a Alfred Hitchcock sobre la mejor manera de filmar esa parte y el director le respondió con un guión detallado, con ángulos de cámara incluidos.

Al final Selznick hizo lo que quiso y no usó el guión del “Maestro del Suspenso” ¿Por qué? Nadie lo sabe.

10. No había suficientes actores

Para la escena en la que los soldados confederados están tirados en el piso, Selznick quería conseguir 2,500 extras. Pero en aquella época, sólo había 1,500 personas registradas en el Sindicato de Actores. Para llegar a la meta, el productor ordenó mil maniquies para colocarlos en la épica escena.

Con información de Ninja Journalist, University Fox, El Mundo  y Mental Floss

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