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Boddah, el amigo imaginario de Kurt Cobain al que le dedicó su carta suicida

Aunque menciona a Courtney Love y Frances Bean, su hija, el texto está dirigido a Boddah, quien lo acompañó en su infancia
Maricela Flores | 5 de Abril de 2018 | 04:00
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Fotos: Seattle Police Departament/AP

Si algo sabemos de Kurt Cobain, es que fue un hombre atormentado, pero a pesar de que se suicidó hace 24 años, es un artista que sigue llegando a las nuevas generaciones y sigue conmoviendo a aquellos que gracias a él, se enamoraron del grunge.

Krist Novoselic, Dave Grohl y Cobain llevaron la música a otro nivel, pero parecía que el chico rubio no estaba conforme con el éxito que rodeaba a Nirvana.

Su historia está llena de traumas infantiles, pero el que hoy nos importa es la relación que mantenía con Boddah, su amigo imaginario.

Tal vez, Boddah era producto de su constante búsqueda para escapar de la realidad y para enfrentar la soledad que sufrió durante su infancia, ese ser invisible ocupaba los ratos de silencio profundo que tanto asustaban al pequeño Kurt.

Los padres del artista estaban preocupados por la propensión de su hijo a la fantasía, así que cuando uno de los tíos del músico se enlistó para Vietnam, le dijeron a Cobain que Boddah también había ido convocado, con la intención de que se olvidara de él para siempre. Sin embargo, algunos familiares del músico afirman que probablemente ese amigo imaginario le sirvió de inspiración para empezar a cantar.

Imagen del líder de Nirvana, tomada en 1993. (Foto: AP)

Lo que es un hecho, es que la carta que fue hallada en la habitación donde yacía el cuerpo sin vida de Kurt Cobain, no estaba dirigida ni a su mujer Courtney Love, ni a su hija Frances Bean, sino a ese compañero de infancia que le dio un escape a su cruda realidad: Boddah.

Ésta es la traducción del texto original...

Para Boddah:

Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk rock que he ido siguiendo a lo largo de los años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo rock'n'roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del público, a mí no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury , a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De hecho, no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no sería justo ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente).

Soy consciente de que yo, nosotros, hemos influido y gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En nuestras tres últimas giras he apreciado mucho más a todo la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico Piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho como había sido yo.

Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general...Sólo porque parece que a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva.¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por sus cartas y su interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión, y recuerden que es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz, amor y comprensión. Kurt Cobain.

Frances y Courtney, estaré en su altar.

Por favor, Courtney, sigue adelante por Frances,

por su vida que será mucho más feliz sin mí. Los quiero.¡Los quiero!"

Carta suicida de Kurt Cobain (Foto: AP)

En esta carta suicida renuncia a su carrera, a sus fans y a vida. Habla sobre el cansancio de su vida en el rock, pero lo que llama la atención es que solamente dedica unas cuantas líneas para hablar del amor y su familia.

Según expertos, ésto levanta sospechas, pues así no es como funciona un suicida…

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Con información de Guioteca y TN.com

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