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Anthony Quinn, el actor mexicano ganador de dos Oscar

Nunca fue el galán de las películas ni el protagonista, pero su desempeño lo llevó a ser reconocido como uno de los mejores del siglo XX
Cinthya Sánchez | 21 de Abril de 2017 | 06:00

El actor nacido el 2 de abril de 1915 en Chihuahua, fue bautizado con el nombre Antonio Rodolfo Quinn Oaxaca, ya que su padre era de origen irlandés y su madre mexicana, quienes se conocieron durante la Revolución Mexicana, en la que ambos participaron. Desde muy pequeño su familia se fue a vivir a Estados Unidos, y debido a que la situación económica no era favorecedora Antonio tuvo que trabajar desde los 5 años edad y más aún cuando su padre falleció. Algunos de los oficios que desempeñó fueron vendedor de periódico, limpiador de botas, albañil y hasta boxeador durante su adolescencia.

No obstante, Anthony Quinn tomó un curso de pintura y de interpretación en el Polytechnic High School y de arquitectura con Frank Lloyd Wright, pero su destino ya estaba dirigido hacia la actuación. Sus pininos los realizó en teatro cuando tenía 21 años, para más tarde debutar en el mundo del cine como extra en películas como La vía láctea, de Leo McCarey y Los buitres del presidio, de Louis Friedlander.

A pesar de haberse casado con la hija del cineasta Cecil B. De Mille, Katherine, la carrera de Anthony Quinn se estancó en papeles secundarios en los que interpretaba a nativos estadounidenses, mafiosos italianos, gángster, filipino e hispano, personajes que no enriquecían su profesión.

Se nacionalizó estadounidense en 1947, casualmente el mismo año en que consiguió su primer papel protagónico en la cinta Black Gold, donde personificó a un nativo americano que se convierte en millonario petrolero. Además, regresó al teatro con el personaje de Stanley Kowalski en la obra Un tranvía llamado deseo con la que recibió múltiples elogios de la crítica.

Todo iba de maravilla para el México-estadounidense, tanto que para 1952 llegó a la cima al ganar su primer Oscar a Mejor Actor de Reparto por su participación en la película ¡Viva Zapata!, al lado de Marlon Brando, interpretando al hermano de Emiliano Zapata, Eufemio. Fue así que Anthony Quinn se convirtió en el primer mexicano en obtener una estatuilla dorada de la Academia.

Con este premio en las manos la carrera de Quinn tomó un nuevo aire que lo llevó a llevarse su segundo Oscar, en la misma categoría, en 1956, gracias a su actuación como el pintor Paul Gauguin en Lust for Life, una película sobre la vida del artista Vincent van Gogh, en la que sólo apareció ocho minutos… Sí, así de buena fue su interpretación.

Anthony Quinn fue nominado en cuatro ocasiones a los premios de la Academia: dos en la categoría a Mejor Actor de Reparto que fueron las antes mencionadas; y dos como Mejor Actor, una en 1957 por la cinta Viento Salvaje y última en 1964 con Zorba el Griego.

Cabe destacar que además de su amor por la actuación, Quinn era un consumado artista y escritor. En 1972, publicó su primera autobiografía, El pecado original, en la que revela parte de su vida íntima, pues el actor se casó en cuatro ocasiones y tuvo 13 hijos, tanto dentro como fuera del matrimonio.

Antonio Rodolfo Quinn Oaxaca, quien nunca vivió en México, falleció el 2 de junio de 2001, a la edad de 86 años.

Fuentes: elpais.com, donquijote.org, imdb.com, biografiasyvidas.com

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