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Adolf Eichman, la mente detrás de la Solución Final del exterminio judío

Siempre negó que estuviera involucrado en los campos de exterminio, pero las pruebas lo condenaban
Estephanie Gutiérrez | 19 de Marzo de 2017 | 06:00

Adolf Eichmann era el hijo mayor de una familia de cinco hermanos, nació el 19 de marzo de 1906 en Solingen, Alemania, de donde se trasladó a Linz en Austria. Su padre había encontrado trabajo en esa ciudad, así pasó una parte de su infancia hasta que su madre murió y su padre se casó de nuevo. Estudió en la Realschule, donde conoció a Salomón, un amigo que lo invitaba a comer a su casa en donde aprendió a hablar yidish y hebreo.

Debido a que Eichmann era considerado extranjero no podía encontrar trabajo en Austria, pero gracias a los contactos de su padre, que tenía entre sus amigos al dirigente nazi Ernst Kaltenbrunner, le permitió la entrada del joven al NSDAP de aquel país. Adolf, amante y seguidor de la doctrina de Hitler se unió a la NSDAP y más tarde a la SS, con lo que fue transferido a la sección de judíos II 112 del Servicio de Seguridad en Berlín en el año 1934.

La sección a la que pertenecía Adolf era la encargada de eliminar a los judíos, así el hombre se convirtió en el creado de la llamada Solución Final, la que planeaba el exterminio de los judíos en el planeta para apropiarse de sus bienes y mantener la raza aria.

En un principio Eichmann era el encargado de la logística de los transportes del Holocausto, se cree que era una persona dada a entregar buenas estadísticas, los judíos eran estadísticas para él. Jamás se autonombró como un antisemita fanático, y a diferencia de otros alemanes, se cree que él tenía familiares descendientes de esta población.

En 1937, como parte de la creación de la Solución Final, Eichmann viajó a Palestina, pero los británicos no le permitieron entrar al país, un viaje que le ayudó a dilucidar que los alemanes no estaban interesados en la creación de un Estado Judío. Para 1938, el trabajo de Adolf era organizar la migración de judíos, diseñó una nueva técnica para destruir el patrimonio de ellos y obligarlos a salir del país para que no fueran asesinados. Se apoderó del control de los planes de emigración y comenzó a cooperar con el movimiento sionista que le permitió crear la Oficina Central para la Emigración Judía en agosto de 1938.

Eichmann tenía primero la idea de que los judíos fueran deportado a sus países de origen, aunque hubieran nacido en Alemania, así comenzó a expandir las oficinas de su central de emigración. Pero en 1939 cuando se creó la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA), Adolf fue designado al frente de la sección judía de la Gestapo, nadie tenía tanto poder como él, que trabajaba a las órdenes de Reinhard Heydrich y en ocasiones, de Heinrich Himmler, a quienes se les imputa de la idea original de la Solución Final.

Eichmann sí creó la idea de las deportaciones masivas y más tarde fue el ejecutor de la Solución Final, pero no fue el creador original, aunque sí un elemento importante en su realización.

Adolf se convirtió entonces en el coordinador general del exterminio en Europa, también llevó la logística de las deportaciones a los campos de exterminio, también diseñaba sistemas para apresarlos y expropiar sus bienes. Dirigió, personalmente las deportaciones de Hungría y aun cuando se ordenó que se detuviera los asesinatos en los campos y las deportaciones, él siguió ejecutando “órdenes” de matarlos.

Huida y captura

Cuando la guerra terminó, Eichmann huyó a Argentina con un documento falso de la Cruz Roja, a nombre de Riccardo Klement, natural del Tirol del sur, Italia y de condición apátrida, con este documento se embarcó hacia Buenos Aires, donde por años vivió una vida totalmente normal con su familia. En 1957 fue descubierto por los servicios secretos de Israel, que hasta el 11 de mayo de 1960 fue capturado en la calle mientras regresaba de su trabajo.

El juicio

Fue juzgado por la ley, se le imputaron 15 delitos que incluían crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra, participación en organizaciones criminales como la Gestapo y la SS. Su juicio inició en abril de 1961 y por cuatro meses fue juzgado en un tribunal en el que aparecía en una cabina antibalas donde los asistentes, algunos sobrevivientes del Holocausto, solían atacarlo por las mentiras que decía.

La fiscalía presentó a más de 12 testigos que confirmaron la participación de Eichmann en la coordinación y ejecución de la Solución Final. Además presentó 1,600 documentos que proporcionaban detalles de la persecución a los judíos europeos, sin embargo, Adolf siempre sostuvo que él no había tomado parte directa en los asesinatos, que solo cumplió con una labor de acatar las órdenes que se mandaron.

El juicio fue uno de los más polémicos pues la defensa aseguró que los jueces no estaban siendo imparciales por el lugar en el que se desarrollaban, en Israel, Eichmann se declaró inocente de los términos de la acusación, pero el juzgado lo declaró culpable de los delitos imputados y el 15 de diciembre de 1961 fue sentenciado a muerte. El fallo fue apelado, pero la Corte Suprema ratificó la sentencia, Eichmann fue ahorcado la noche del 31 de mayo al 1 de junio de 1962. Sus cenizas fue dispersadas en el Mediterráneo, frente a algunos sobrevivientes del Holocausto.

Con información de Biografías y VidasEl Mundo Enciclopedia del Holocausto 

 

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