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10 animales con las prácticas sexuales más extremas

Actos que hacen ver a las parafilias humanas como un simple juego de niños
Maricela Flores | 9 de Febrero de 2017 | 05:00

El mundo animal es maravilloso, tierno, y también terrorífico. La verdad es que estamos acostumbrados a ver los documentales donde se nos muestra lo difícil que es la vida salvaje a la hora de luchar durante la caza de comida o para buscar refugio de los depredadores, lo que hace que sintamos preocupación por algunas especies.

Pero si hablamos del aspecto sexual, algunas son de cuidado, pues tienen prácticas tan excéntricas que en verdad te dejarán con la boca abierta, especialmente porque se trata de animales pequeños.

Tal vez no sepamos porqué lo hacen o si lo disfrutan, lo cierto es que sus relaciones sexuales son de lo menos convencionales, y en De10.mx te decimos por qué. ¡Échales un vistazo!

1. Ranas necrófilas

Los machos de las ranas amazónicas Rhinella proboscidea tienen una gran pelea por fecundar a las hembras, y muchas veces éstas mueren en el proceso de reproducción al ser aplastadas por ellos. Pero eso no importa, ya que los machos fecundan a las hembras y los embriones se desarrollan sin problema alguno.

2. Sadomasoquismo marino

Las babosas marinas, de la especie Siphopteron, hermafrodita, inician su ritual de apareamiento con tiernas caricias; al empezar el acto lo hacen como dos amantes cualquiera, pero cuando están en el momento de mayor pasión, ambas sacan un pequeño dardo de su pene e intentan clavarlo en la cabeza del otro. Esto, para tratar de inyectarle una mezcla de sustancias que tienen el fin de “drogar” al otro y llevar el control del acto, ya que al ser hermafrodidtas, ambos quieren desempeñar el papel del macho.

3. ¡Asquerosos ácaros!

Un solo macho es el que se reproduce con todas las hembras, así las larvas crecen dentro de sus madres, las cuales se alimentan de ti, (sí, de ti, que estás leyendo esto). Los ácaros hembras nacen embarazadas y los machos, al no tener otra función, mueren, porque ya existe un macho alfa.

4. El pulpo y su miembro desmontable

Los machos de la especie Argonauta Argo no crecen mucho, pero las hembras pueden alcanzar hasta los dos metros. Esto se convierte en un problema a la ora del acto sexual, y para resolverlo, el macho crea una bolsa de esperma en uno de sus tentáculos, modificado para tal efecto, y lo lanza hacia la hembra. El tentáculo nada solo y alcanza la bolsa de huevos de la hembra, en la que se pega con ventosas para fertilizarlos. Luego de lograr su cometido, el macho muere.

5. Sexo que te vuela la cabeza

Es el caso más conocido en el reino animal, ya que una Mantis Religiosa puede hacer que su pareja pierda la cabeza por amor. Después del cortejo, la hembra cederá a las galanterías del macho para la fertilización, pero a veces, la hembra morderá la cabeza del macho. Algunos científicos creen que esto hace que el acto sea más eficaz, aumentando las posibilidades de la reproducción.

6. Babosas que se arrancan el pene

La babosa banana, o Ariolimax dolichophallus, es hermafrodita y tiene una particularidad muy curiosa. Por ejemplo, si mide unos 15 centímetros de largo, su pene puede medir lo mismo. Al tener un falo del mismo tamaño de su cuerpo, debe encontrar una hembra de la misma longitud para no quedarse atascado. Si calcula mal, tendrá problemas para sacar a su “amiguito” y la hembra lo cortará con su boca.

7. Percebes a distancia

Estos organismos están anclados a una roca o a un barco por lo que aparearse parece un problema; sin embargo, esta especie es hermafrodita y puede tener relaciones sexuales con su lejana, o no tan lejana, alma gemela. Su pene puede extenderse ocho veces el tamaño de su cuerpo.

8. Araña caníbal

Esta práctica es común en los artrópodos, pero en el caso de la Nephilengys livida, sus hembras tienen un sistema para asegurar su comida, haya cópula o no. De su abertura genital sale un líquido pegajoso que utiliza para atrapar a sus pretendientes inocentes, que son más pequeños que ellas, y quienes quedan, literalmente, pegados a ellas. Independientemente de que la cópula tenga lugar o no, la hembra tiene asegurado un bocadillo para más adelante.

9. Unidos hasta la muerte

El rape es un pez que vive en las profundidades del mar, y cuando el macho encuentra a su hembra, se une de manera permanente a ella, sí, de por vida. Se convierte en un saco de esperma que la fecunda cuando es necesario y en un parasítico al que ella debe alimentar.

10. Chinches

No tienen tiempo para el romance y van a lo que van. El macho apuñala a la hembra en el estómago y libera su esperma en su sistema circulatorio. Las hembras se recuperan del piquete gracias a una región especializada que se encuentra en su abdomen y que cura la herida; no obstante, si un macho recibe un pinchazo accidentalmente, muere.

Terrible ¿no?

Con información de Gonzoo y BBC