Parejas

 

Los descubrimientos que revolucionaron la sexualidad de la mujer

En 1918 podían verse los anuncios de un vibrador con el prometedor eslogan de “la ayuda que toda mujer agradece”…
Estephanie Gutiérrez | 28 de Agosto de 2017 | 17:30

El papel de la mujer en la sociedad ha sido decisivo, pero no mucho tiempo atrás las chicas no tenían derechos ciudadanos, no podían votar, no podían elegir la forma en que vestían, no podían salir a trabajar, no podían estudiar ni mucho menos salir a la calle sin la compañía de sus maridos: era la satisfacción sexual, el punto más débil de sus derechos, pues la única forma que conocían y debían disfrutar, era el sexo que les proporcionaba su esposo, malo o bueno; tampoco tenían derecho a elegir el número de hijos que tendrían, pues el sexo por placer no era una opción.

Llegó el siglo XIX y el papel de la mujer comenzó a cambiar, un grupo de revolucionarias quiso tomar el poder en sus manos y decirle a las demás que no estaban solas, que no tenían por qué vivir a medias y las llamaron a usar anticonceptivos, a masturbarse, a enseñarles a sus maridos que les gustaba y qué no, a no casarse si no era lo que deseaban y a pedir, a exigir, sus derechos, así lo menciona el sitio smoda.elpais.com

Hoy hay sociedades que no alcanzan aún a desarrollar por completo el rol femenino, pero las mujeres están empujando y quieren que el mundo deje de ser de los hombres, para ser un equilibrio.

Este es un recuento de los métodos que cambiaron la sexualidad femenina y que no imaginamos cómo nacieron…

Los anticonceptivos

Fue la escocesa Marie Stopes pionera en la materia, fundó la primera clínica de control de natalidad en Londres. Stopes, botánica y geóloga, escribió varios libros que contribuyeron a cambiar las nociones de lo que debía ser el matrimonio, la vida de casada y lo que cabía esperarse de las relaciones marido-mujer. Married Love (1918) y Wise Parenthood (1918) fueron dos de las obras que se vendieron como pan caliente, pero como cualquier revolucionaria, la mujer que abogaba por la decisión libre del número de hijos y la elección del sexo por placer, tuvo que ser enfrentada en los tribunales para llevar a cabo su labor.

El Vibrador

Fue inventado para el tratamiento de la neurosis y la histeria, así como de otros trastornos nerviosos que afectaban a las mujeres a principios del siglo XIX y que solo podían ser curados, según los médicos, con un masaje pélvico. Según la escritora Catherine Blacklege en Historia de la Vagina, “el vibrador fue el quinto aparato doméstico que se electrificó, por detrás de la máquina de coser, el ventilador, el hervidor de agua y la tostadora”.

El clítoris

Freud lo calificó de pene inacabado y sostenía que la mujer que solo experimentaba placer mediante la estimulación de esta área genital era inmadura sexualmente; sin embargo, fueron los Estudios de Master y Johnson quienes pusieron al clítoris en su lugar y descubrieron que había dos tipos de orgasmos, el vaginal y el clitoriano. ¿En qué derivó? En la independencia de la mujer de la penetración, decían que era una “amenaza a la heterosexualidad”. Se conoció la anatomía completa de clítoris por primera vez en 1998, gracias a los estudios de imagen por resonancia magnética que realizó la uróloga australiana Helen O’Connell.

La masturbación femenina

Las Mujeres de Boston eran un colectivo que escribió el libro “Nuestros cuerpos, nuestras vidas”, editado en 1969, que fue todo un hito en la historia de la sexología, se tradujo hasta al Braille y fue uno de los mejores manuales sobre sexualidad femenina. Por otro lado, Betty Dodson, la abuela de la masturbación, reunía  a  grupos de mujeres para enseñarles las técnicas de autosatisfacción, lo que causó escándalo en la sociedad. 

Con datos de wradio.com.mx

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