Parejas

 

La terapia de “enterrar” a las mujeres para superar un divorcio

Es en China donde se ha hecho popular este “tratamiento” con el objetivo de hacer ver a las mujeres que una separación no es el fin de su vida
Estephanie Gutiérrez | 15 de Marzo de 2017 | 17:50

Es una terapia de grupo, tal vez una fuera de lo común, pero que funciona. La estrategia va más o menos así, un grupo de mujeres se recuestan sobre zurcos cavados en la tierra, tal como si hubieran sido enterradas vivas y sin ataúd.

Mientras permanecen ahí, la fundadora de este método, Liu Taijie, les habla sobre cómo pueden superar los problemas que están teniendo y cómo la muerte no va a mejorar estos pensamientos.

La idea es que las mujeres que se acaban de divorciar y tienen pensamientos suicidas se enfrenten a la realidad de que morir no va a mejorar como se sienten ahora, en cambio se trata de ofrecerles nuevas oportunidades y simboliza la muerte de una etapa de la vida que ya no es más.

De acuerdo con El Diario NY, que cita al South China Morning Post, la especie de terapia, una muy sui géneris ayuda a las mujeres deprimidas ante el fracaso de terminar una relación y a recuperar la fuerza.

Las terapias que da Liu son gratuitas, pero tiene algo prohibido, que las mujeres que forman parte de las sesiones no lloren, pues las lágrimas son inútiles.

Por supuesto, las fotografías son duras, es fuerte ver a una mujer así, pero según la creadora, la única forma de enfrentarlas a la realidad. Liu tiene 30 años y vive en el suroeste del país y decidió crear esta terapia porque ella misma es sobreviviente de una ruptura matrimonial.

“Cuando una persona está desesperada, puede llegar a sentir que está a punto de morir. Cuando se encuentran en estas tumbas, mis estudiantes de hecho pueden experimentar la muerte misma. Esto sirve para que recuerden la cantidad de cosas que no han hecho todavía, y que necesitan olvidar el pasado para empezar una nueva vida.”

Tajie se casó a los 19 años, tuvo su primer hijo a los 21 y en 2014 puso un negocio que acabó, según ella, por terminar con su matrimonio. Se sentía abandonada y tenía pensamientos suicidas, se enfrentó a la realidad del divorcio, pero se sobrepuso y ahora se dedica a vender productos de belleza, además de las terapias con las que incita a las mujeres a no tener miedo al fracaso ni la muerte

Tienes que ver esto